¡Por fin! Mi propio cuarto

¡Por fin! Mi propio cuarto

Mi hijo de 16 años compartía cuarto con su hermano de 5 años, ¡mala idea! Por la diferencia de edad, pero sobre todo por la falta de privacidad del mayor; aunque a falta de espacio, no había otro remedio. Pero llegó el momento en que la bomba estalló, el regalo que pidió mi hijo en navidad, cumpleaños y graduación fue tener su propio cuarto.

En vista de la necesidad, buscamos en la casa el área menos aprovechada y llegamos a la conclusión de que era la de la sala, decidimos que ahí podríamos adecuar su cuarto, ya que contamos con otra área más grande en donde estaba el cuarto de tele y que más utilizamos.

Mi esposo pensó en la idea de hacer un mezanine a fin de poner la cama y abajo el escritorio, closet y televisión. El primer paso fue hacer el mezzanine muy bien reforzado, para luego cerrar dos arcos, poner la puerta y hacer la escalera. En cuestión de 3 días terminaron los trabajadores.

Y ¡ahora sí! lo que más me gusta: la decorada y pintada. Mi hijo decidió que quería su cuarto negro y con tema de futbol americano, yo casi me desmayo, ahora sí que me la puso difícil, le propuse combinar el negro con diferentes tonos de grises y plateado, con algunas paredes blancas para no oscurecer tanto el área. Mi esposo hizo el barandal de sobras de material que tenía en su negocio y me pareció fabuloso.

Compré el closet que ensamblamos nosotros, el escritorio, un mueblecito que sirvió de buró, tres repisas, unas lámparas, accesorios y mandamos hacer unos letreros y amplificaciones de fotos de sus jugadores favoritos de la NFL.

Este fue el resultado de una semana y media de intenso trabajo. Puedo presumir que fue un proyecto bastante económico y mi hijo plenamente agradecido ya no nos deja entrar a su uarto nuevo. ¡Misión cumplida!

(619) 454-0315 o 125*120*3859

Comentarios

comentarios