Ignacio Anaya Barriguete, polifacético y persistente

Ignacio Anaya Barriguete, polifacético y persistente

HOMBRES DESTACADOS

Es el primer bajacaliforniano en escalar la cima del Everest, y el único Tijuanense, lo que le llevó a recibir las llaves de la ciudad, pero esa es sólo parte de su historia…

 

Por Ana Patricia Valay

 

“De lo único que estoy arrepentido es de no haber nacido en Baja California, en estas tierras”, dice con el humor que le caracteriza, Ignacio Anaya Barriguete, el único Bajacaliforniano que ha escalado la cima del Everest.

En estos momentos de su vida, en que cumple sus 50 años de vida, el 4 de noviembre, Ignacio se siente pleno y feliz en todas las áreas de su vida. ‘Me siento muy contento de sentirme como me siento. Estoy en una muy buena etapa como padre, esposo, profesionista, y en algunos aspectos en que incursiono en el mundo del deporte, y lógicamente con la perspectiva de seguir acrecentando esos rasgos, esos destellos que nos permitan construir una felicidad”.

Pero aún tiene asignaturas pendientes, por ejemplo: aprender a volar aviones, sueño que tiene desde jovencito.

 

¿Y quién es Él, más allá del Everest?

Ignacio nació en la ciudad de México, pero desde pequeño su familia se vino a BC. “Ah pues esa fue la primer aventura de mi vida. A los seis años de edad, a mi papá le ofrecen trabajo aquí en la ciudad de Tijuana, y partimos de la CDMX en un camión tres estrellas, mi papá, mi hermana y yo”.

 

Estudios Universitarios

“Soy un poco polifacético, no me encasillo”, dice el alpinista, y pocos saben que estudió dos carreras. La primera, contabilidad, la eligió a los 18 años. “Sigo estando convencido de que los jóvenes no están maduros para tomar una decisión que aparentemente va a ser por el resto de sus vidas. Casi por la inercia estudié eso, porque me gustaban los número pero no me apasionaban”.

Terminó la carrera pero un semestre antes de concluir, se involucra en el derecho fiscal, y “me llama la atención, y eso me hace darme cuenta que me gustan las leyes fiscales y me meto a una especialidad, pero mi corazón estaba con el derecho. Me encantó y me apasionó el derecho”.

Concluyó también esta carrera por la UABC, para después estudiar una maestría en asuntos internacionales, enfocada a lo macro económico.

“Tengo los títulos y las cédulas. Disfruté mucho de la universidad, sobre todo la carrera de derecho. Me devoraba los libros, y aunque estudiaba más sentí que estudiaba menos”.

 

Negocio Propio

En el último semestre puso un despacho de asesoría contable al que después le incorporó la parte legal, mismo que hoy conserva, pero mucho más pequeño. “Lo reduje a la fecha ya que puse las cosas en balance. Tuve muchos empleados, pero donde  aparentemente ganaba más, tenía más problemas y menos salud; más nómina, pero tenía que estar atendiendo a más clientes, y quizá en el plano económico entraba más dinero pero con una utilidad menor así que decidí reducirlo, hacerlo más pequeño, para tener un mayor equilibrio en mi vida”

 

¿Y cómo te describes?

“Soy persistente, a veces rayo en la terquedad, de cierta forma tengo rasgos de una persona individualista, pero me encanta la gente, y no es que no pueda trabajar en equipo, pero hay cosas que disfruto en plena soledad. Me considero una persona congruente entre lo que hago y lo que digo y trato de ser bastante ordenado y disciplinado. Casi al grado de ser obsesivo”.

Una característica que sin duda lo llevó a triunfar también en el deporte y el alpinismo.

 

¿Por qué ser alpinista?

“En la lectura descubrí la aventura, yo leía las obras de Julio Verne, de Emilio Salgar, y de los clásicos del siglo XIX, pero también leía algunas otras de historia reciente, y ahí leí la historia de un mexicano que fue al monte Aconcagua, la montaña más alta de América, y que falleció tratando de salvar a unos alemanes en 1965, y esa historia del Montañismo se me quedó grabada, pero nunca incursioné en este mundo, hasta que hice un viaje a Ensenada en 2007, y de ahí de esta etapa he incursionado en interminables cosas. Estamos hablando de 10 años de una actividad deportiva intensa”. Además del Alpinismo, ha corrido maratones, triatlones y ultra-maratones.

 

¿Y al escalar, has tenido miedo?

—Yo te puedo decir que me siento más seguro en una montaña aunque hay más peligros, que en una ciudad. Cuando estoy en una montaña, experimento mucha paz y tranquilidad.

 

Los contrastes, la pérdida y los aprendizajes

Cuando subió a la cima del Everest, Ignacio Anaya Barriguete fue recibido como héroe pero luego estaba postrado en cama por el congelamiento que sufrió en sus pies y perdió varios de sus dedos. “Ese contraste, me encantó que sucediera porque me permitió mantener los pies, ya mochos, pero en la tierra, y por otro lado sentir y darme cuenta que los verdaderos héroes están en los hospitales, en los espacios laborales, en las escuelas, en el quehacer diario y quienes lo hacen con cariño y honestidad, son los que ayudan a construir un mundo mejor”.

Escribió un libro de su experiencia, titulado: “Un Everest para cada quien”, y el consejo que dio para los lectores de Mujer Actual al escalar cualquier montaña fue: “El consejo que daría es escúchate. Es muy poco lo que conversamos con nosotros mismos”.

 

En Breve…

Libro Favorito:  Papillón-historia de presidiario que escapa de cárcel en Francia y termina viviendo aventura por América del Sur.

Artículo Indispensable para un alpinista: Piolet, una especie de martillo para escalar que permite clavarlo en el hielo para ascender a las montañas.

Música Favorita: La Balada

Mayor Fortaleza: Mi perseverancia

Mayor Debilidad: La comida

Frase favorita: “Nunca en la historia del mundo, tantos le debieron tanto a tan pocos… “quienes defendieron a Inglaterra de los Nazis…

De Winston Churchill

 

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