¿Hijo, a qué jugamos hoy?

¿Hijo, a qué jugamos hoy?

Por Psic. Mayra Medina De Hijar

En estos tiempos donde la tecnología y sus avances se expanden tan rápido, igualmente su impacto en la vida de los miembros de una familia es cada vez mayor. Específicamente, en el uso de dispositivos electrónicos como celulares y tabletas; dedicamos mucho más tiempo para realizar en ellos actividades laborales, escolares y sociales que nos consumen una gran parte de nuestro tiempo.

 

En el caso particular de los niños de esta generación, el uso de los medios electrónicos influye de una manera distinta en su desarrollo comparado con el de los adultos de la familia, pues para estos últimos, usar los medios electrónicos actuales llega en un momento posterior a su respectiva etapa de desarrollo infantil, por lo tanto, han tenido que aprender a conocerlos e incorporarlos a su vida actual.

 

Sin embargo, por ejemplo, para los niños de esta generación no hay un antes del Internet, simplemente se han visto expuestos a esta era como parte del momento histórico en que nacieron; no es raro que un niño en edad muy temprana sea tan hábil en el uso de aplicaciones y equipos electrónicos.

 

El hecho de que hayan nacido cuando estas herramientas ya estaban, no descarta que los niños hoy, independientemente del momento histórico-tecnológico en que nacieron, ni del lugar geográfico en que vivan o de su condición socioeconómica; las actividades que más valorarán y mejores recuerdos les dejarán, serán aquellas que realicen al lado de sus padres, cualquier día y en cualquier hora, principalmente aquellas actividades caracterizadas por la sencillez, lo cotidiano, lo espontáneo y lo lúdico.

 

Los niños valoran al adulto que comparte su tiempo jugando con ellos, al adulto que pide permiso de entrar a su mundo, ser el niño el anfitrión de ese espacio autocreado que muchas veces nos dará la bienvenida, donde se habla un sólo idioma y del cual ellos son grandes maestros.

Pero, ¿les pedimos participar? ¿En realidad creemos que si con sus aparatos electrónicos juegan, la única forma de participar es comprándoselos? La tecnología ya estaba aquí cuando estos niños nacieron, forma parte de su vida y hacen uso de ella como en su momento nosotros lo hicimos con otro tipo de avances de “nuestro tiempo”.

 

El “otro juego”, el que por naturaleza existe, siempre está aquí, los niños también lo usan (muchos no), solamente que lo vemos exclusivo de un patio de escuela, una recámara, un parque o un centro comercial; sin embargo, está frente a nuestra adulta nariz iluminada por las pantallas de nuestros “electrónicos” también.

 

Haga la prueba, cuando vea hijo(a) jugando, acérquese tranquilamente, pregunte con verdadero interés, sea curioso, pida permiso de participar y si es bienvenido vívalo, permítase seguir aprendiendo con el más extraordinario medio: el juego. Ya me contará.

 

Este artículo está inspirado en el siguiente cuento. Formó parte de un proceso psicoterapéutico familiar. Autorizado para ser publicado en esta edición con fines educativos.

“La era de hielo.

Había una vez un lugar lejano separado de la ciudad, su propósito era separarse de la era de la tecnología, y si querías vivir en ese lugar, tenías que dejar todos tus electrónicos atrás, como resultado podías vivir la vida como se debe. Podías ahí relajarte en el pasto, tomar agua del lago fresca y pura, también nadar en el lago, correr en el pasto, oler todas las diferentes flores y comer cosas bien buenas. Los relojes eran hechos de madera, palos y hojas, todo natural. Como no había electrónicos, sólo quedaba convivir con la familia.

Ale F., Edad 11 años, 2013”

 

*La autora es Psicóloga Familiar y de Pareja.

Datos de Contacto :

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www.psicofamiliaypareja.com

 

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