Gustavo Fernández De León

Gustavo Fernández De León

Buscando romper con paradigmas educativos

POR ANA PATRICIA VALAY

Gustavo Fernández De León, Director General del Colegio Eiffel y Presidente del Comité de Vinculación Educativa de CDT, es un verdadero apasionado de la educación. Y es que está plenamente convencido de que debe haber cambios profundos en la manera en que se da la educación formal en México, que mantiene  una total disociación con el ámbito productivo/laboral, por lo que busca hacer conciencia sobre ello, como parte importante de su misión en la vida.

Para platicarnos de ello y un poco mas de su vida, nos abrió las puertas de su hogar que comparte con su esposa Claudia Moreno, fotógrafa artística y ganadora de la X bienal de BC en 2016; con Carolina, su hija de 14, violinista, razón que lo ha llevado a impulsar la industria creativa, creando un cluster entre otras cosas, y con Vladimir, su hijo de 8.

Aquí un poco de su historia…

 

De Familia de Empresarios

Gustavo nació en Julio de 1971 aquí en Tijuana al igual que su padre, pero quien sí migro de otras tierras fue su abuelo, quien llega a la ciudad en 1925. Él era violinista y llegó a tocar en el Casino Aguacaliente. Posteriormente, “mi abuelo, mi papá y mis tíos, emprendieron un negocio que se llamó Discoteca Nacional, muy conocida en la ciudad; la primera de venta de discos, artículos electrónicos e instrumentos musicales. Esto fue en los 60s y luego en los 70s el negocio se fue consolidando, y lograron tener varias sucursales, aunque hoy no las tenemos”, compartió.

 

Su sueño de ser cineasta

Al salir de la preparatoria tuvo la inquietud de hacer cine, un sueño que vivió, disfrutó, y del que cerró el círculo.

“Me gustaba la producción, pero no había manera de hacer cine en Tijuana.Te estoy hablando de los 89-90, entonces exploro en la CDMX, y me doy cuenta  que las dos escuelas de cine que hay están limitadas y que era prácticamente imposible entrar. Me  regreso y hago parte de lo que menciono en mi libro: La Escuela no te sirve si no tienes un propósito, y realizó mi propia escalera formativa. Fui a LA, tomé dos o tres cursos, y compré libro tras libro de todas las áreas de cine: producción, iluminación, edición, etc. Hice mi propia escuela. Te puedo decir que prácticamente hice mi primera carrera técnica en cinematografía”.

Después regresó a la CDMX y tuvo la oportunidad de trabajar al lado de Don Alfredo Ripstein, quien estaba por realizar el Callejón de los Milagros, y fue su asistente por dos años. Así conoció todo lo relativo al cine, pero en la práctica. “Y completé mi ciclo de aprendizaje”, dice.
A su regreso a Tijuana, llegó con interrogantes muy claros, que lo llevaron a tener una misión más clara de las cosas: “¿Por qué no hay oportunidades en Tijuana y en CDMX sí?,  “… y desde entonces me empiezo a enfocar en el tema educativo”.

 

El tema educativo se empieza a anclar en él

Desde aquel entonces Gustavo ha sido inquieto en esta materia, aunado a que al integrarse al negocio familiar, una escuela, se convirtió en el Director General.

“Me empiezo a enamorar de todo este proceso”. Fue así que luego de haber estudiado Comercio Exterior y Legislación Aduanera, estudio la maestría en Administración de Instituciones Educativas por eL TEC de MTY, y con eso consolidó lo que sabía hacer en la práctica.

En ese ámbito se dio cuenta de la falta de comunicación que existía entre directivos de las escuelas privadas, y junto con otras cuatro personas, fundó la Asociación de Escuelas Particulares de Tijuana. Posteriormente ingresa a Coparmex y le endosan la comisión de educación, y se involucra en el consejo, luego en la mesa directiva, posteriormente en la vicepresidencia, y luego fue electo como presidente por dos periodos, impulsando entre otras cosas, el modelo de educación dual. Posteriormente fue electo para presidir la comisión nacional de educación de Coparmex, por dos años también.


Apostándole al cambio de paradigmas en la educación

Sería interminable hablar de toda la experiencia de Gustavo y resumirla en unas cuántas líneas, pero lo que no podemos dejar de mencionar es cómo está buscando romper con los esquemas establecidos en la educación formal. Y en su libro: La escuela no te sirve si no tienes un propósito, habla sobre el vacío que existe al no relacionarse el ámbito laboral con lo enseñado en el aula. “y a partir de ahí digo: hay un vacío, y ahí parto con uno de mis proyectos más ambiciosos que le llamo escalera formativa, y digo: le faltan peldaños”.

Realizó una investigación de campo y escribió un libro destacando que tristemente los niños y jóvenes en México, van a la escuela sin un sueño y sin un propósito de vida, y entonces propone esto:

  1. Define cuál es tu sueño.
  2. Aprende a leer, escribir y hacer las operaciones básicas de matemáticas.
  3. Ten un propósito de vida y escríbelo en 20 renglones.
  4. Pregúntate: ¿qué sabes hacer?
  5. Realiza online tu educación personal.
  6. Y entonces: haz una carrera universitaria o técnica

No es fácil lograr un cambio de visión en este sentido, por lo que Gustavo Fernández De León tiene muy claro: “El éxito es la persistencia y la perseverancia. Eso me mantiene activo, no me canso, y me mantengo emocionado día con día”.

Gustavo por cierto, ya escribe su segundo libro que estará listo primero Dios en 2019, además impulsa el tema de industrias creativas, como el primer encuentro de industrias culturales y creativas que organizó, y tuvo lugar el mes pasado.

Habrá que seguirle la huella a este hombre, pues no dudamos que con su tenacidad, visión y perseverancia, logre sus objetivos en pro de un país mejor.

 

En Breve…

Libro Favorito: La novela Rusa.

Artículo Indispensable: Una pluma o computadora para escribir.

Música Favorita: Rock Clásico..

Mayor Fortaleza: Adaptabilidad, perseverancia y flexibilidad.

Mayor Debilidad:  No saber decir que NO

Frase Favorita: El que tiene paciencia lo puede tener todo. “Me gusta el largo plazo”, agrega.

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