Grinneli Marisol Sandoval

Grinneli Marisol Sandoval

 Vive por y para la danza, que ha llevado por el mundo

 

Por Natalia Monroy

Cabello negro, largo, lacio. Mirada fija e intensa. Sonrisa, con una simetría perfecta.  Sus brazos se estiran para hacer movimientos exactos. Su cadera se mueve de un lado a otro al ritmo de la música. Su vestuario es el complemento ideal, la hace lucir espectacular; lentejuelas, brillo, telas de colores. Su cuerpo danza, pareciera que su alma también, entrelazadas en una conexión que se dejan envolver por la melodía. Ella es Grinelli Sandoval y es bailarina, una que ha traspasado fronteras.

 

DESCUBRE LA DANZA

Tenía cinco años cuando su papá le dijo que debía elegir una actividad qué hacer después de la escuela. Eligió el baile. Comenzó con ballet y jazz en una institución ubicada en su ciudad de origen, Ensenada, de la que describe y habla la canción: “la mágica tierra encantada”.

Grinelli Marisol Sandoval me recibe en su nuevo estudio, el que estará inaugurado en el mes de agosto en Tijuana, Baja California. Práctico, amplio y moderno. Espejos por doquier. En la parte superior de una pared se encuentran acomodadas partes de los vestuarios que alguna vez usó: “Me encanta todo tipo de expresión artística”, dice.

Además de ballet y jazz, cuenta con una formación sólida en danza contemporánea, folclor y flamenco. Su disciplina favorita quizá, la danza árabe, la que la ha llevado lejos. Licenciada en Negocios Internacionales, egresada de Cetys Universidad, fue en su último semestre que decide irse de intercambio a Santiago de Chile, ahí, descubre la danza del oriente. ¡Quedó fascinada!

A su regreso comienza a dar clases de folclor en una primaria. A causa del éxito obtenido el proyecto creció y un año más tarde abrió su primer estudio llamado “Las Musas” donde impartía varias disciplinas pero no danza árabe. En ese entonces no había en Ensenada un lugar donde impartieran tal baile, aunque su intención no era enfocarse en él, Grinelli buscó las maneras de seguir practicándolo; con suerte encontró en Tijuana a una maestra que enseñaba esa danza, vino varios veranos a este municipio para perfeccionarla. El gusto fue en aumento.

En el verano del 2007 decide irse a Nueva York a tomar unos cursos y talleres sobre danza árabe. En diciembre de ese mismo año viaja a Egipto y durante un mes toma una certificación enfocada en esa disciplina; sigue estudiándola, compite, entrena con “un objetivo técnico para crecer profesionalmente”, lo hace, se profesionaliza.

 

ÉXITO INTERNACIONAL

Al hablar de la danza, Grinelli habla entusiasta, con ademanes y gestos refuerza lo que sus palabras dicen. Se nota contenta, completa, feliz. ¿Por qué dedicarte a la danza? Le pregunto.

“La danza para mi es una forma de expresión. Aunque yo de forma profesional practique la danza árabe, no significa que no practique otras danzas a puerta cerrada. Me encanta todo tipo de expresión artística, no tengo una favorita porque cada una tiene su encanto; puede ser el vestuario o una simple coreografía para un espectáculo, algo más artístico o técnico, la verdad es que estoy fascinada con cualquier tipo de danza”.

 

— ¿Por qué entonces enfocarte en la danza del oriente?

— Desde que la descubrí me encantó. Es una danza que te da una larga vida, los mejores maestros para mí son mujeres de cuarenta años en adelante, cualquier mujer de cualquier edad puede practicarla, el decir que yo pudiera seguir trabajando en esto me agrada. Además te conecta mucho con tu feminidad y te ayuda con toda la cuestión espiritual.

Veo un video donde Grinelli aparece bailando, imponente, parece personaje de película; una combinación entre la princesa Jazmín y la gitana Esmeralda. Con cada movimiento hace lucir cada pieza de su vestuario. Grinelli ha sido parte del elenco de Belly Dance Evolution en “Immortal Desires” 2011, en México. Estuvo en “Dark Side of the Crown” en 2012, en Los Ángeles, California. En 2014 participó en “Alice in wonderland”, en San Diego, Los Ángeles y en la Ciudad de México. No sólo es propietaria de “Las Musas”, su estudio en Ensenada, con su nuevo espacio casi listo aquí en Tijuana, sino que desde hace ya varios años la bailarina también es directora de la Red de Instructores Actualizados de la Danza Oriental, que ofrece un seminario de danza oriental a aquellos que deseen incursionar como profesionales en esa área. Gracias a ello, Grinelli ha impartido talleres en Guadalajara, Durango, Zacatecas, Campeche, Guanajuato y varias partes de Estados Unidos como Texas, California e Islas Vírgenes.

“Después de varias competencias a nivel nacional e internacional donde gané primeros lugares me fui abriendo puertas para que la gente viera mi trabajo. He sido jurado en distintos concursos en Perú, República Dominicana, Italia, Eslovenia; este año voy a China por tres meses”.

 

EL MOMENTO DE CUMPLIR SUEÑOS

Con una trayectoria que le ha costado cada audición, ensayo y presentación, un camino lleno de esfuerzo y dedicación, es difícil para Grinelli contestar qué le ha dado la danza, su voz se traba y se queda en silencio unos segundos, contesta:

“Siento que no te puedo decir qué me ha dado la danza porque crecí con ella, crecimos de la mano. Es muy complicado quitarte el chip, todo el tiempo estoy pensando como si estuviera danzando, puedo cocinar y en mi mente estoy coreografiando, puedo ir manejando y voy pensando en el vestuario, es parte de mí, me ha dado todas las satisfacciones; salud, alegría, aprendizaje, siento que me ha dado todo”.

Me muestra su nuevo estudio casi terminado, caminamos por el espacio y explica el porqué de cada cosa, todo se complementa. No puedo evitar preguntarle: ¿qué sigue? ¿Cuál es su máximo sueño? Sin dudarlo me responde “este momento”: el momento de tener un nuevo reto, de llegar a tener dos estudios, el momento de “cumplir sueños”.

 

“La danza me ha dado todas las satisfacciones, me ha dado salud, alegría, aprendizaje, siento que me ha dado todo”.

 

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