Escuela Libre de Arquitectura, semillero de ideas

Escuela Libre de Arquitectura, semillero de ideas

Por Brenda Colón Navar

 

Mucho se habla sobre la gran transformación que Tijuana está viviendo. Una deliciosa onda gastronómica le ha convertido en una de las ciudades que deben conocerse para probar todos sus exquisitos sabores, pero ¿qué pasa con la imagen de esta frontera?

Si bien Tijuana no cuenta con una historia como la de otras ciudades mexicanas que se distinguen por obras arquitectónicas emblemáticas, existe un grupo de arquitectos que poco a poco han gestionado la parte visual de esta transformación. Uno de ellos es Jorge Gracia, quien con la creación de la Escuela Libre de Arquitectura, ha apostado por dar pie todo un movimiento que embellezca a la ciudad.

 

Nace una estrategia

Ubicada en la esquina de las calles Revolución y Coahuila, la Escuela Libre de Arquitectura nació para generar un cambio. “Decidimos que debíamos empezar en el corazón de la ciudad”, explica Jorge Gracia. Sus instalaciones se encuentran dentro del segundo piso del edificio, arriba de lo que es una de esas tiendas que vemos en casi cada esquina y debajo de lo que antes eran las instalaciones de Salubridad Municipal.

 

Inicialmente el espacio estaba abandonado, por lo que era difícil que alguien lo considerara, el dueño del lugar se acercó con el arquitecto para que este lo remodelara con el fin de transformarlo en oficinas. Así, Jorge tuvo los primeros destellos de que el espacio podría convertirse en escuela.

 

A simple vista uno no imagina que en este lugar, se encuentran salones de clase, una galería de arte, combinaciones de distintos materiales que le dan un toque de frescura y modernidad. Si bien se trata de un espacio pequeño, cada lugar ha sido pensado para ciertas funciones, mismas que se cumplen al pie de la letra.

 

“Si te vas a la herida más fuerte es donde puedes cambiar el rumbo de las cosas”, señala el arquitecto al hablar sobre los extremos que convivían en el lugar, tan sólo a unos cuantos pasos de la escuela, se encuentra la calle que le ha dado fama internacional a la ciudad por las labores de prostitución. Hoy en día, la llegada de este recinto había creado una especie de efecto dominó, tras su apertura varios negocios cercanos remodelaron su apariencia, mejorando el aspecto de la región. Ahora podía pensarse en nuevos giros de negocios que suplieran la necesidad que la escuela había creado, quizá alguna cafetería, tiendas de artículos para arquitectura y diseño, entre otros.

 

Jorge Gracia fue el encargado de crear sitios como La Caja Galería, la vinícola Encuentro Guadalupe y Culinary Art School, escuela de la que es hermana. Precisamente al ver como un método diferente de enseñanza, un programa académico eficiente, había creado la ola gastronómica tijuanense, era que podía esperarse algo similar en el área de arquitectura.

 

Javier González, Director de Culinary Art Schol apoyó a Gracia en la creación de este proyecto. Inicialmente le invitó a establecer la escuela en el este de la ciudad pero Jorge decidió que si de arquitectura se trataba, el centro era el escenario ideal. Posteriormente Enrique González Silva, quien ya había trabajado con Jorge, se sumó al proyecto y se convirtió en el Director Académico de la escuela.

 

De ideas a una realidad

Después de que Jorge instalara sus oficinas en el área, pasaron cerca de tres años para poder consolidar el proyecto de la escuela. Las aulas se construyeron en un par de meses pero la parte académica llevó mucho más tiempo. Fue hasta el 8 de septiembre del 2014 cuando la Escuela Libre de Arquitectura abrió sus puertas, un concepto donde los estudiantes además de cursar algunas asignaturas en las instalaciones, se transportarían a diferentes puntos de la ciudad, combinando su estudio con experiencias reales que les prepararían para su vida profesional. De igual manera los maestros eran singulares, expertos en la materia que tuvieran práctica real, “obra” como lo describen sus estudiantes.

 

Si bien, algunos arquitectos tijuanenses ya habían optado por realizar labores de reactivación de espacios, trabajos que en conjunto le dieran una identidad firme a la ciudad, este era un grupo muy reducido. Hoy gracias a la intervención de la Escuela Libre de Arquitectura, más manos se suman a la causa fortaleciendo esta ola de la nueva imagen. Más allá de que el edificio haga historia, la Escuela Libre de Arquitectura es toda una idea, un concepto que transformará lo que conocemos.

 

Raíces de cambio

15 jóvenes conforman lo que es la primera generación de la Escuela Libre de Arquitectura, ahora en el próximo mes de septiembre ingresarán 15 más y así sucesivamente, es una manera de sembrar las ideas de cambio.

Para sumarse a este grupo, el equipo de la escuela imparte pláticas a los interesados, después proceden a realizar un examen y al pasar estos dos filtros ya pueden inscribirse.

La Escuela Libre de Arquitectura cuenta con la certificación de la Secretaría de Educación Pública, de manera oficial el programa conforma la Licenciatura en Arte de la Arquitectura.

 

Proyectos a futuro

Se contempla que en los próximos años la Escuela Libre de Arquitectura cuente con todo un edificio para sus diversas actividades.

Los alumnos además de sus materias se involucran en proyectos reales, por lo que las ideas que se imparten en la institución ya han empezado a construir algo nuevo. Los mismos estudiantes crean propuestas que puedan aplicarse a lo actual, por lo que son proyectos que conocen las necesidades reales de los ciudadanos, soluciones prácticas.

 

Contacto :

Escuela Libre de Arquitectura

Calle Coahuila 8206

info@escuelalibredearquitectura.com

Teléfono 688 1500

Fb: /EscuelaLibreD

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