El trabajo más importante del mundo

El ser madre no es sólo un don de Dios; también es un oficio para el que hay que practicar, una profesión para la que hay que estudiar, una vocación que se debe alimentar y una responsabilidad que debe ocupar el primer lugar entre nuestras prioridades. Ser madre no es sólo parir un hijo, lo que realmente nos convierte en mamás es el proceso de crianza.

Mucho se ha discutido sobre qué características se nos dan por naturaleza y cuáles por crianza; cuáles se heredan y cuáles se imitan. Sin duda se trata de un debate sin fin, pero en lo personal siento que como padres tenemos que tomar la decisión diaria de educar a nuestros hijos con la palabra y con el ejemplo y que una de nuestras principales obligaciones es darle al mundo buenos ciudadanos, buenas personas; porque la realidad es que no estamos educando niños, estamos formando adultos.

Hace poco llevé a mi hija y a sus amigas al cine, durante la mayor parte de la función los jovencitos sentados atrás de nosotros hablaron casi a gritos, patearon distraída y repetidamente nuestros respaldos y soltaron varias palabras altisonantes. No pude evitar preguntarme ¿qué pensarían sus padres si vieran su comportamiento? ¿Será que es lo que han visto en casa? ¿Será la falta de consciencia que a veces acompaña al adolescente? ¿O estamos fallando en formar a nuestros hijos en el respeto y la civilidad?

Me entristece pensar en cualquiera de las respuestas, pero la buena noticia es que las tres situaciones tienen remedio. Como padres nunca debemos olvidar aquélla frase de la Madre Teresa de Calcuta “no te preocupes si tus hijos no te escuchan, ellos siempre te están viendo”, pues el ejemplo habla más que mil palabras; de ahí que la congruencia sea uno de los valores más importantes que el ser humano pueda tener.

El respeto a los demás, al entorno, al medio ambiente y a la autoridad,  es otro valor que debemos rescatar en nuestro propio comportamiento e insistir en que nuestros hijos lo ejerzan, pues una persona que respeta y se da a respetar siempre tendrá las puertas abiertas en cualquier lugar y en cualquier situación.

En este mes en el que celebramos a mamá, reflexionemos sobre la trascendencia de nuestro papel, de la importancia de prepararnos para cada etapa de nuestra maternidad y preocupémonos no sólo por el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos, sino por los hijos que le estamos dejando al mundo.

Te invitamos a tener un nuevo acercamiento con nuestra mujer del mes y a inspirarte con los consejos de expertos montando una hermosa mesa para tus primeros eventos de verano.

Gracias por hacernos parte de tu día y parte de tu vida.

Ada Oliver

Director editorial

sugerencias@soymujeractual.com.mx

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