El festival de cine latino de San Diego apoya nuevos talentos

El festival de cine latino de San Diego apoya nuevos talentos

En un abrir y cerrar de ojos, el festival de cine latino de San Diego logró celebrar ya 18 años de existencia en esta región fronteriza, convirtiéndose en uno de los eventos más esperados y concurridos por la comunidad de ambos lados de la frontera.

Se calcula que en la edición de este año acudieron alrededor de 20 mil personas a disfrutar de las películas, a conocer a los directores, productores y artistas que participaron en la muestra, y a ser parte de las grandes fiestas que fueron organizadas en San Diego con este motivo.

Del 10 al 20 de marzo se presentaron dentro de las salas Ultra Star Mission Valley de Hazard Center alrededor de 175 películas y cortometrajes provenientes de México, Brasil, Uruguay, España, Argentina y Estados Unidos, lo que dejó en evidencia el gusto que tiene nuestra comunidad por la pantalla grande.

Brasil fue el invitado especial de la muestra

El 10 de marzo arrancó la muestra, fecha en la que se ofreció una gran fiesta de apertura en el hotel W de San Diego que tuvo un lleno total, en donde los visitantes disfrutaron de música de salsa, samba, bachata, merengue y otras fusiones de música latina; destacando de manera muy especial a las bailarinas brasileñas que con sus trajes típicos de carnaval le recordaron a los presentes que Brasil era el invitado especial de la muestra.

El 16 de marzo la cita fue en el hotel Westin Gaslamp Quarter en donde el deseo de bailar y escuchar ritmos latinos fueron pretexto para coincidir con Chabelo, Carmen Salinas y Adal Ramones, quienes fueron las personalidades del cine mexicano invitadas para la noche.

Para concluir la serie de fiestas realizadas en San Diego, el evento de clausura del 20 de marzo brilló con el ritmo del jazz latino dentro del hotel US Grant, en donde los hermanos Demian y Bruno Bichir, entre otros artistas más, fueron el atractivo de la noche.

Julio Bracho se presentó como director en ópera prima

MUJER ACTUAL tuvo oportunidad de entrevistar a Julio Bracho dentro de una recepción privada organizada en la casa de Minnie Rzeslawski en la ciudad de Bonita, en donde se dieron cita representantes del gobierno de San Diego, de la Cámara Hispana de Comercio, del Consulado de México y de otras representaciones latinas de la región.

Fue importante el encuentro con Julio Bracho, porque este joven actor y amante del automovilismo proviene de una familia de artistas mexicanos de gran arraigo, como lo fue su abuelo Julio Bracho, director de la época de oro del cine mexicano; su tía abuela Guadalupe Bracho, considerada la primera Diva de nuestro país; su tía Diana Bracho, conocida por las telenovelas, así como su padre Jorge Bracho, integrante en la década de los sesentas de un grupo de rock conocido como Los Monjes.

Con ese apellido, uno pensaría que todo el camino está trazado, pero eso es un error. Este joven que ha logrado incursionar en la actuación teatral, cinematográfica y dentro de las telenovelas vino a San Diego para presentar su primer trabajo como director de cine en la cinta titulada Desafio.

“Creo que la gente estará sorprendida de este trabajo porque no es común ver en México el genero de acción y yo logré llevar la emoción del automovilismo a la pantalla”, reconoció Julio Bracho.

Amante de las carreras de autos, logró llevar a su equipo de filmación a los autódromos del DF, Puebla y San Luis Potosí, para captar la adrenalina que se genera en esta competencia, para lo cual requirió de la intervención de 15 vehículos Nascar.

Satisfecho de su primer esfuerzo como director, Julio Bracho confirmó que seguirá actuando en cine y teatro, a la vez que promueve su película, pero no tiene planes próximos de dirigir otra cinta.

“Mi oficio es ser actor, mi placer es dirigir; pero si no es un proyecto personal, no lo hago” confirmó.

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