El Desapego para Cerrar Ciclos

El Desapego para Cerrar Ciclos

POR LORENA CELINE

 

Cuando en la escala de prioridades me atrevo a poner mi propio nombre en la cumbre, el caos interno se acomoda, y casi automáticamente se acomoda el entorno.

La ansiedad y los impulsos tal vez no desaparecen, pero aprendo a identificarlos y asumo la responsabilidad y el control, porque el desapego limita donde termino yo, donde empieza el otro. Es dejar de crecer lo que amamos sin convertirnos siempre en la solución, en padres sustitutos etc.

Es saber que cuando una persona se aleja físicamente no es precisamente por que nos ha dejado de querer;  y de ser así, aceptar que cada quién tiene una función exacta, que gente entra y gente sale de nuestras vidas, y que no podemos hacer nada por retenerlas.

El amor es algo más profundo que el paso del tiempo.

Tengo derecho a ser feliz sin ti, como tú tienes derecho a ser feliz sin mí, y podernos alegrar de ello, estando o no juntos.

 

Decir adiós

Cerrar círculos es decir adiós a las cosas, a las situaciones y emociones que nos enganchan a una realidad repetida en generaciones, y que producen patrones.

Llegamos a sentirnos tan vulnerables a lo diferente, que nuestra lealtad a nuestro pasado por doloroso que sea, se cicla en nuestra vida, y sólo da vueltas y vueltas.

Vivo y cierro mis ciclos para que nadie tenga que hacerlo después por mí.

No es fácil. Es tener que desprenderse de lo conocido, para enfrentarse a lo desconocido. Distinguir entre lo que ya llegó al punto de ser una zona de confort, y abrir nuevas puertas sin dejar abierta la de atrás.

Tu inconsciente sabe lo que hace. Al igual que si ponemos un letrero sin la última letra, el cerebro sabrá cómo acomodarlo para darle sentido: ¡Corazó de meló! El cerebro sabrá completarlo, y así exactamente tratará de hacer un cierre.

Cuando aún no es tiempo

Si el ciclo no se ha completado cual sea la situación, copiará una (situación) similar hasta que esto tenga una resolución del conflicto.

No es raro escuchar que pasamos por la misma situación mil veces. ¿Cuántas veces los ex novios se parecen a los novios, o nos traicionaron de maneras similares, o una situación se parece a la de algún familiar o se convierte en tradición;  ejemplos hay muchos.

¿Qué hacer?

Una paciente me preguntaba: “¿si he hecho TODO: trabajado en mí misma y cerrado según yo ciclos, cómo entonces atraigo esta misma situación?”

Creo firmemente que no es fácil. Lo sé por mí y miles de historias que escucho por ustedes, sin embargo, hay una respuesta. Si a pesar de hacer todo lo que está en tus manos la situación te acorrala, haz un examen consciente de los caminos que has tomado ante esta situación, y después de eso trata de hacer algo diferente a lo anterior.

El patrón o el ciclo puede llegar a ti, pero si empiezas a hacer algo diferente a lo anterior, algo cambiará.

Si no cambia el patrón pregúntate: ¿Qué estoy haciendo igual que antes?

¿Qué conducta puedo cambiar? Y estas preguntas no son para juzgar, sino para hacer pequeños cambios, que te harán salir de lo cómodo a lo seguro.

 

Entonces… ¿por qué es importante cerrar círculos?

Cerrar ciclos es amarnos y amar a nuestros hijos. Es saber que yo no repetiré el “darle vueltas a la piedra” que significa que nadie de mi clan lo tendrá que cerrar por mí.

No diré que es fácil. Trabajar en uno mismo es invertir el mismo tiempo laboral en horas y dedicación; entender que somos completamente capaces de soltar y dejar ir, y lo suficientemente fuertes emocionalmente para poder superar una ruptura o un duelo. Transmutar a través de ello no es algo que se aprende de la noche a la mañana, pero tampoco es imposible aprenderlo.

Aceptar que no se ha concluido una etapa o acontecimiento, o aceptar una pérdida, un duelo, un fracaso laboral, un desfalco de dinero o una traición, es el inicio de hacer consciencia de nuestros actos, de lo que se refleja en mi vida para alcanzar tal vez aquello que me llene de tranquilidad en algún punto, con la seguridad de que “algo estoy haciendo bien por mí y por los que siguen”.

Por que si de todas formas habrá dolor y desprendimiento, hagamos de ello algo que funcione, y no algo que nos atore. Y recordar a final de cuentas que si tenemos la vida, es por que podemos con ella. ¿Estas listo para dejar ir y cerrar?

* La autora es Psicóloga Clínica, Especialista en Terapia Corporal.

 

Contacto

Facebook: Binet

Teléfono: 2 00 25 03

 

 

 

Comentarios

comentarios