El cuerpo habla, escucha, protege. Y tú ¿cómo liberas tus emociones?

El cuerpo habla, escucha, protege. Y tú ¿cómo liberas tus emociones?
Te invito a llorar por ti esta noche
A caer en la almohada con lágrimas agrias
A sentirte cansada y desvelarte en el tiempo.
Te invito a vivir lo que tanto has temido,
Aceptarte imperfecta, retirando obsesiones ilusas,
y rendirte ante tus originales errores.
Te invito a que sientas,
y que de ello emerja lo humanamente genuino.
Te invito a perderte; te invito a sentir,
para que puedas volar por fin con tus propias
alas, sin olvidar quien eres; reinventarte

Por Lorena Celine

Mucho se ha dicho sobre los síntomas emocionales; y esto no es nuevo. Cuando no se resuelve algo, crea un conflicto, y tu cuerpo se encargará de asimilarlo de alguna manera, y si no puede, lo traducirá somáticamente.

No hay regla fija, todo es dependiendo de cada individuo. A través del tiempo las enfermedades que se han manifestado han tenido orígenes particularmente comunes, y autores como Louis Hay y Cristián Fleche entre otros, han llegado a la misma conclusión.

¿Qué emociones encierra tu cuerpo?

Empecé a leer el cuerpo hace poco mas de 10 años. La rama de psicología para terapia corporal no se encontraba en esta ciudad, y decidí emprender el viaje fabuloso de sanar la historia de vida a través del cuerpo, y descubrí la nobleza y el avance que hay en ello.

El cuerpo y la memoria; el cuerpo y las emociones bloqueadas dentro de éste; el cuerpo y la relación con familia, amigos y pareja; el cuerpo habla, escucha, protege.

No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un trauma siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos: orgánico, cerebral, psíquico y energético.

Cuando no hay afuera, una solución a esa necesidad, hay una solución interior.
Una enfermedad es una solución de reajustes y adaptación, y así lo que no se ve, se manifiesta.

Según la Medicina Tradicional China, de una antigüedad constatada de cinco mil años, cada emoción básica se halla unida a un órgano:

– La cólera, al hígado y vesícula biliar
– La alegría, al corazón e intestino delgado
– La reflexión, al estómago y bazo-páncreas
– La tristeza, al pulmón e intestino grueso
– El miedo, al riñón y vejiga

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en la tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Libera tus emociones

No es que las emociones citadas en sí sean negativas, lo que sí lo es, es el quedarse anclado en esa emoción durante tiempo, aunque sea a nivel subconsciente. Por ejemplo: el miedo a quedarse sin trabajo, o a no tener casa, o a quedarse sin pareja, va dañando nuestros riñones, y será muy fácil tener infecciones renales o cálculos o lumbago, etc.

Es interesante e importante recordar que un problema de un órgano favorece la aparición de emociones exageradas o desproporcionadas.

Por experiencia puedo decir que la base de cualquier emoción no manejada correctamente es la ansiedad. Del 100 % de los pacientes, el 90% sufre de este mal en cualquier escala imaginable. Si empezamos por liberar la ansiedad, ( que generalmente se ocasiona por sobre analizar lo que vendrá después, y una preocupación intermitente de todo y nada a la vez), comenzaremos a darle un camino tranquilo a cualquier emoción, y ya ubicada saldrá del limbo sensorial y poco a poco empezamos a sentirnos en nuestro proceso, pero de una manera consciente y tranquila, y no sólo nos permite sentirnos en control, sino seguros de nosotros mismos. Porque sentir, crear, hablar, y entender que no hay emociones buenas o malas sólo incorrectamente manejadas, abrirá paso a nuestra empatía, no externa, sino interna.

Pudiéramos dar una infinidad de ejemplos de enfermedades relacionadas con el cuerpo, pero aquí lo realmente importante es que en cada paso que des, detrás de cada sentimiento, puedas atribuirle una función o sentido, atreverse a explorar mas allá del síntoma.

Resaltaremos que llorar no es la única manera de liberar o de cerrar. Todos somos diferentes, a alguien puede darle tranquilidad derramar lágrimas y a otros gritar, correr o simplemente hablarlo. Está en ti descubrir cual es tu medio.

Sentirte bien para verte bien, verte bien para sentirte mejor.
Apaga las luces y enciende la tuya.

Y a ti ¿qué te funciona para desahogar tus emociones positivamente?

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