El católico frente al new age: Cristo o acuario Cristo es una figura histórica-real; ¡Cristo no es una idea!

El católico frente al new age: Cristo o acuario Cristo es una figura histórica-real; ¡Cristo no es una idea!

Por Jorge Echegollén

Segunda y última parte

En este contexto, el movimiento llamado New Age se propone al hombre de hoy, en el grande abanico de posibilidades con un atractivo potente en donde ya se encuentra una gran cantidad de ex cristianos o de católicos apantallados por estas corrientes que hoy aparecen y que mañana ya no están. Por eso sería bueno de una vez, tratar de definirlo.

1. ¿Qué es el New Age? Es difícil definirlo. No es una religión, pero es por lo menos religiosa; no es una filosofía, pero es por lo menos una visión del hombre y del mundo, así como una clave de interpretación; no es una ciencia, pero se apoya en leyes científicas, aunque haya que ir a buscarlas entre las estrellas. New Age es una nebulosa que contiene esoterismo y ocultismo, pensamiento mítico y mágico respecto de los secretos de la vida, y una pizca de cristianismo, todo revuelto con ideas que procede de la astrofísica. El Movimiento nació en California (el paraíso de la Prosperidad); en general, se vincula con la aparición en 1948 del libro de Alice Ann Bailey (1880- 1949): El Retorno de Cristo. Desde entonces, sus ideas se han difundido ampliamente y se han convertido en el bien común de gran número de asociaciones, fraternidades y movimientos: Fraternidad Blanca Universal, Graal, Rosacruz, etc., pero su influencia ya se hace sentir en millones de personas, sin que en general ellas sean conscientes. De hecho, New Age no tiene fundador, ni domicilio social, ni libros sagrados, ni líder ni dogmas. Es una espiritualidad en sentido amplio, una espiritualidad sin Dios ni gracia. Se estima el número de sus adeptos en varios millones: librerías y quioscos disponían de más de 18, 000 títulos en los años 90’s. Hoy por hoy encuentras a muchas personas que inclusive se dicen católicas y traen colguijes, pulseras, anillos, tatuajes, ropa, peinados, túnicas, zapatos, collares, música y símbolos que todos remiten al New Age. Está difundido en todo el mundo occidental. 2. Jesucristo, hijo del hombre, Hijo de Dios dice el Cristianismo. Según New Age, Cristo no sería una figura histórica sino una idea solamente. El Cristo-idea es un espíritu o un alma que lo penetra todo y que se ha manifestado, cada vez de un modo distinto, en grandes personajes como Buda, Zarathustra y otros. Una de esas manifestaciones (avatares) ha sido Jesús de Nazareth. He aquí la principal diferencia entre la fe cristiana y New Age. La fe cristiana se puede expresar en una sola frase: Dios ha entrado en la historia en Jesucristo, su propio hijo, que es a la vez Dios y hombre. Nació de María Virgen y murió en la Cruz, pero se levantó de entre los muertos. Y así se entiende como los movimientos gnósticos de todos los tiempos han querido preservar a Dios del polvo de la tierra. En cambio, el Cristianismo nos enseña que Dios hizo pecado a su propio hijo para que nosotros obtuviéramos perdón y justificación.

Creo que la respuesta cristiana a New Age y a las nuevas religiones está contenida en la encarnación: Cristo es el hijo de Dios, nacido de la Virgen María para salvarnos. Es que hay pena en el corazón de nuestros contemporáneos, y quien se siente mal por lo cual prueba todos los remedios que están en la mesa de la oferta actual, en materia de conocimientos secretos y recetas de la felicidad para escapar del sufrimiento (ahí están los cientos de sectas, grupos, Iglesia Universal (Pare de Sufrir), grupos fanáticos como los de la “Luz del Mundo”, etc.), que no hacen otra cosa más que venderles espejitos de ser la única religión, pero que alejan mayormente el ser humano de la verdad y de la salvación verdadera.

Dios es tan grande que puede hacerse pequeño, tan universal que es capaz de volverse particular, tan fuerte que puede asomarse a la historia de los hombres y entrar en ella. New Age sueña con la próxima aparición del Maestro- Maitreya- en lo alto del cielo, donde todos, supuestamente, podrán verlo, de una manera aplastante. En realidad esto no es cierto, porque Dios no es así, ni tampoco se ha revelado de esta forma en las Sagradas Escrituras.

Conclusión: aunque habría mucho que decir, he aquí algunos puntos focales del pensamiento cristiano, lo cual nos lleva a la certeza de que no se puede ser creyente en Cristo y al mismo tiempo seguidor del New Age. Se debe escoger entonces entre Cristo o Acuario. Yo elijo a Cristo, El Señor. Pues la búsqueda febril de mis hermanos contemporáneos ha mezclado

tanto una cosa con otra que hay una confusión terrible, por eso para algún cristiano que tenga debilidad por la New Age, reafirme su fe y no se deje tambalear por la idea obsesiva de querer salvarse a sí mismo.

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