Edna Navarro (Magistrada), Una guerrera en un mundo de hombres

Edna Navarro (Magistrada),  Una guerrera en un  mundo de hombres

Por Ana Patricia Valay 

Pocas veces en los últimos años he tenido el gusto de conocer a una persona cuya vida y trayectoria me parezca una verdadera fuente de inspiración, digna de imitarse. Me refiero a la magistrada Edna Navarro, la única mujer en Tijuana en ese cargo, y (desde hace ya 13 años) dentro del Tribunal Unitario, del poder Judicial de la Federación.

Sólo un escalón más le faltaría a la magistrada para llegar al máximo nivel de autoridad dentro del Poder Judicial que es ser ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y aunque sus ojos están puestos en esa meta, su reto inmediato es adentrarse de lleno en el nuevo sistema de justicia penal acusatorio a implementarse en su totalidad en México en 2016.

Pero, ¿Quién es Edna Navarro? ¿Qué obstáculos y dificultades ha tenido que sortear para llegar a esta envergadura a la edad de 39 años, y para permanecer ahí, enalteciendo el nombre de la mujer baja californiana?

Aquí su historia.

Una carrera ascendente…..

Aunque si bien Edna nació en Sonora, su arribo a Tijuana a la edad de 4 años de edad, la hacen considerarse como tijuanense. Fue en esta ciudad de hecho, donde estudió la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California y posteriormente una maestría en Derecho Constitucional en la IBERO, y fue en 1989 cuando conoció lo que sería su verdadera pasión en el trabajo.

Y es que por invitación de un ex maestro, llegó al que sería su primer encargo dentro del Poder Judicial de la Federación, trabajando como actuaria pero haciendo funciones de secretario que en derecho penal se denominan diligencias.

“No tenía ni la menor idea de lo que era el poder judicial, si hubiera sabido, a lo mejor me hubiera interesado desde que estaba estudiando”, nos confiesa.

Después llegó a ser secretaria de juzgado, dos años y medio, y luego se fue al Tribunal Colegiado de Hermosillo como Secretaria de Colegiado casi 4 años, para arribar posteriormente a Mexicali como Secretaria de un Tribunal Unitario, y de ahí obtener uno de sus más importantes logros dentro de su carrera ascendente en el Poder Judicial.

“Me fui a la Suprema Corte de Justicia a México, donde tuve la oportunidad de trabajar de la mano del ministro Dr. Juventino Castro y Castro (como secretario de estudio y cuenta). Es difícil entrar a la corte, mucho más para los de provincia pues prefieren gente con doctorados y maestrías. Y la UABC en ese entonces no pintaba, ni la conocían, ni existía para el centro, hasta que empezamos a llegar, y en ese momento llegamos cinco de Baja California”, recuerda.

Y el ascenso siguió…

Una modificación a la ley le permitió hacer un examen de oposición a nivel nacional para acceder a ser juez de distrito, su primera adscripción en Monterrey, y ahí su vida cambiaría completamente: encuentra el amor.

El hombre detrás de una guerrera.

Difícil es para una mujer exitosa e independiente, encontrar a un compañero de vida que valore el esfuerzo que ella hace por ascender en un mundo de hombres, y que además no se sienta menos, por ello le pregunté a la magistrada, Edna Navarro, cómo había sido su experiencia en este sentido a lo que me contestó:

“Hemos ganado mucho terreno las mujeres, pero para encontrar un hombre que verdaderamente te apoye y que acepte que puedes ser igual o más triunfadora que él o que ganes igual o hasta un poquito más que él, es difícil”, y agrega, “tiene que ser un hombre muy maduro, muy inteligente, que sepa valorar que tenemos las mismas capacidades y que apoyados entre los dos como matrimonio puede uno salir adelante”.

La observo cuando me habla. Es muy segura de sí, agradable pero sobria en su manera de conducirse. Sabe lo que quiere, no me queda la menor duda, por eso y porque su trayectoria lo avala, le creo cuando me dice que con su esposo desde un inicio puso las cartas sobre la mesa.

“Me costó mucho trabajo llegar y no quiero que en un momento dado mi trabajo sea un pleito entre nosotros”, le dijo, a lo que él contestó: “yo te voy a apoyar siempre en lo que pueda”.

La primer gran prueba entre ellos fue cuando mediante concurso, Edna Navarro aprobó para ser magistrada y tuvo que irse a Hermosillo y posteriormente a Tijuana. Su esposo, José Ventura Briones tuvo que renunciar a su trabajo, dejar su ciudad natal y seguirla.

“Nunca ha dejado de apoyarme, nunca he tenido un obstáculo con mi marido”, puntualiza.

El temple, para no claudicar

En su oficina, se escuchan de fondo baladas románticas, y después me enteró que a la magistrada le gusta mucho bailar y leer historias de amor para distraer su mente del trabajo. Sus uñas están perfectamente arregladas, su cabello lacio y su maquillaje impecable. No deja de ser femenina, pero sin duda su trabajo exige temple, carácter, pasión y entrega. No son temas fáciles los que trata.

Ven delitos contra la salud (el tema del narcotráfico), temas de migración (el de polleros) tráfico de armas y contrabando, común en Tijuana pues mucha gente cruza dinero, o vehículos para acá, por citar sólo algunos.

Incluso la han amenazado de muerte.

“Te vamos a hacer esto u lo otro. Pero uno aprende a torear eso, es parte del trabajo, no te voy a decir que no te da miedo” ”…. generalmente el susto te dura dos o tres días lo más fuerte, y tratas de sobreponerte porque tienes que seguir trabajando”, nos platica.

Son expedientes gordos los que tiene estudiar. Pueden constar a veces de hasta 18 tomos con unas 800 páginas cada uno. Por ello fortalece la memoria y la lectura rápida.

Y no es fácil lo que ve tampoco…

“Hay asuntos muy feos que te duele la cabeza y el estomago por estar leyendo de lo qué hicieron, cómo, cuándo…”, nos cuenta.

¿Porque te gusta mucho tu trabajo?, ¿Porqué vale la pena?, ¿Qué te mueve?, le pregunto.

“Me mueve el saber que estamos trabajando para la sociedad, que estás haciendo algo por tu país, tu estado, tu ciudad. El esforzarte para que las cosas se hagan, y que realmente las leyes se apliquen. Aparte es pasión por lo que uno hace” puntualiza la mujer que tiene muy claro que en su trabajo decide sobre el segundo bien más preciado del ser humano: su libertad.

Edna Navarro ha lidiado con machistas que la han retado y a quienes escuchaba decir: “esta vieja que va a venir a decirnos”, con cambios de residencia, con estudio continuo, exámenes, poco descanso y hasta amenazas de muerte, pero eso no la detiene en querer seguir ascendiendo, poniendo muy en el alto a la mujer de bajacalifornia, así como siendo una buena esposa y sobre todo una extraordinaria madre, quien pasa gran parte de su tiempo libre en compañía de su muy amado hijo

CONSEJO

Estudiar, prepararse, nada cae del cielo. Ahorita lo que yo veo es que quieren ganar, pero no quieren esforzarse.

 

 

 

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