Dime lo que comes y te diré quien eres

Dime lo que comes y te diré quien eres

Por Ana Laura Martínez Gardoqui

 

Como  dijo Brillat Savarin : Dime lo que comes y te diré quien eres. El origen de este pensamiento tiene su fundamento en la cultura, ya que en términos de identidad: somos lo que comemos.

Al elegir y preparar nuestros alimentos expresamos una forma de ser y una determinada concepción del mundo.

Así, la alimentación es el proceso de selección de alimentos, fruto de las disponibilidades del entorno y de los aprendizajes sociales e individuales en cuya base está la cultura.

Comer no depende de la composición química de los alimentos, la comida es mucho más que la combinación de nutrientes. Comemos lo que comemos porque valoramos los aspectos sociales y simbólicos.

Al introducir un bocado en nuestra boca, ponemos en marcha procesos muy complejos, los biológicos por supuesto, pero también los psicológicos, económicos, ecológicos, culturales y espirituales. Todos ellos están estrechamente relacionados y constituyen las condiciones de nuestro comportamiento alimentario.

Es decir, si compro en un gran supermercado, el proceso económico al que me refiero es complejo, pues en vez de beneficiar al productor local, beneficio muchas veces a capitales extranjeros.

Si compro sopas estuchadas, cajas de galletas, pre-mezclas para hacer pasteles,  guisados congelados, empacados,  esto tiene una repercusión ecológica por la cantidad de basura que genero, además de la huella de carbono que dejan muchos de esos productos hechos en lugares muy lejanos.

Si compro kale o quinoa no está mal, siempre y cuando no me olvide de los nopales, las tortillas, los frijoles  y el chile, y aquí está el aspecto cultural.

Cito a Bass, Wakefield y Kolasa (1979) quienes realizaron un estudio sobre los fines sociales, culturales o emocionales de la alimentación, que a continuación enlisto

  1. Satisfacer el hambre y nutrir el cuerpo
  2. Iniciar y mantener relaciones personales y negocios
  3. Demostrar la naturaleza y extensión de las relaciones sociales
  4. Proporcionar un foco para las actividades comunitarias
  5. Expresar amor y cariño
  6. Proclamar la distintividad de un grupo
  7. Demostrar la pertenencia a un grupo
  8. Hacer frente a stress psicológicos o emocionales
  9. Expresar individualidad
  10. Significar estatus social
  11. Recompensas o castigos
  12. Reforzar la autoestima y ganar el reconocimiento
  13. Ejercer poder político y económico
  14. Prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades físicas
  15. Prevenir, diagnosticar y tratar enfermdades mentales
  16. Simbolizar experiencias emocionales
  17. Manifestar piedad o devoción
  18. Representar seguridad
  19. Expresar sentimientos morales
  20. Significar riqueza

Es importante entonces  comprender que los alimentos no se componen sólo de nutrientes sino también de significados, cumpliendo funciones fisiológicas y simbólicas, con repercusiones en la salud  física, pero también en la mental y anímica. Lo qué comemos y cómo lo comemos tiene que ver con nuestra búsqueda de bienestar físico, psíquico, social y espiritual y por lo tanto con la construcción ética de quiénes somos, con nuestra identidad y sentido de vida.

analaura@culinaryartschool.edu.mx

 

Comentarios

comentarios