Detecta si tu tiroides pide ayuda ¡a gritos!

Detecta si tu tiroides pide ayuda ¡a gritos!

NUTRICIÓN

Por Lucía Chávez

Al escribir esto lo hago con una misión en mente: que las mujeres con falta de energía, ganancia de peso inexplicable, dolor muscular o articular, e incapacidad de concentrarse, sepan que no es “falta de voluntad” o la “bola de años”; éstos son síntomas que se pueden relacionar a malnutrición, pero también a disfunción de la tiroides, y generalmente a ambos. Bajo estas circunstancias, ponerse a dieta o hacer ejercicio exhaustivo es contraproducente. La tiroides es de gran importancia, ya que es una glándula que produce una hormona que funciona como interruptor celular. Esto es, enciende o apaga las funciones de todas y cada una de las células del cuerpo. A falta de esta hormona, las células difícilmente trabajan; por lo tanto, los síntomas pueden sentirse por todo el cuerpo y ser muy diferentes entre sí. Además, esta glándula trabaja mano a mano con las glándulas suprarrenales, las cuales están encargadas del suministro de energía. Entre la tiroides y las suprarrenales se regula tu metabolismo; sus hormonas te mantienen contenta y activa. Cuando hay desequilibrio es cuando se presentan cambios físicos y algunos de los síntomas mencionados; con el tiempo, la persona en la que te has convertido no se parece a ti misma.

De acuerdo a la Asociación Americana de Tiroides, esta es la realidad

  • Más del 12% de la población tiene una disfunción de tiroides, y el 60% de ésta, NO sabe que tiene un problema.
  • Una de cada cinco personas tiene hipotiroidismo (función lenta de tiroides), de las cuales, el 97% son casos de hipotiroidismo tipo autoinmune, llamada también Hashimoto’s.
  • La tiroides es mucho más común en mujeres que en hombres, de 5 a 8 veces más.
  • Una de cada ocho mujeres desarrollará una condición de tiroides en el transcurso de su vida, y los números van en aumento.

Si has ido al doctor y el resultado de la consulta es que “no tienes nada”, no estás sola. Lo común es que sea necesario visitar 5 médicos, y tardarte hasta 5 años antes de que te diagnostiquen con enfermedad de tiroides.

Mientras tanto, cuando “no te pasa nada”, es natural pensar que sea culpa tuya el que no tienes voluntad para hacer dieta o ejercicio, o que simplemente así eres. Hay quienes esto lo pueden sobrellevar, pero para la mayoría, una respuesta de este tipo produce frustración y una cascada de emociones negativas. Tu pareja te puede percibir como floja o que sólo buscas excusas para evitar involucrarte en actividades domésticas, físicas, o sociales, ya ni hablaré de las consecuencias de tener la libido baja. Los hijos ya mejor ni te piden jugar, salir al parque, andar en bici o realizar cualquier otra actividad que invite a la convivencia. Y para ti es decepcionante sentirte aletargada y cansada, el exceso de peso no ayuda, y  lo que quieres es meterte en la cama y perderte en los brazos de Morfeo.

Con diagnóstico o sin éste, lo importante es atender la causa, de lo contrario persiste el progreso de la enfermedad.

 

La contaminación

De todas las posibles causas, la que hace más estragos es la carga tóxica.

La carga tóxica se refiere al nivel de químicos y toxinas que se encuentran ampliamente distribuidos en el ambiente. La realidad es que vivimos en un mundo contaminado. Hay cerca de 80 mil  químicos que se utilizan en diversas industrias en EU, y aunque no contemos con los números o estadísticas en México, no quiere decir que sean menos. Nuestro cuerpo es capaz de eliminar toxinas diariamente, la ironía radica en que los alimentos son los únicos que pueden lograr dicho objetivo y, sin embargo, hoy por hoy la mayoría de lo que consumimos son cocteles químicos que aumentan este concentrado tóxico. Y la tiroides es el “canario de la mina”, haciendo referencia a que en otros tiempos, los mineros llevaban un canario a la mina, y en el momento en que éste dejara de cantar indicaba el momento de salir corriendo por sus vidas; el canario tiene una gran sensibilidad a un ambiente tóxico. Así, de la misma manera, la tiroides es susceptible a la carga tóxica.

 

¿Qué hacer?

Promover la función correcta de la tiroides está en tus manos y depende en gran medida de los alimentos que consumas. Recuerda que son los pequeños cambios los que hacen una gran diferencia.

  1. Evita los alimentos y las bebidas procesados, en particular aquellos que contengan saborizantes, colorantes artificiales y aditivos. Las sodas, yogures comerciales y productos empacados son algunos ejemplos.
  2. Mejora la función intestinal aumentando el consumo de fibra y de agua.
  3. Prefiere alimentos orgánicos y anti-inflamatorios.
  4. Evita los aceites vegetales y los alimentos con gluten.
  5. Duerme de 6 a 8 horas, entre las 10 pm y 6 am.
  6. Suplementa adecuadamente. No aceptes recomendaciones de vendedores, únicamente de profesionales de la salud.
  7. Evita productos con flúor (pasta de dientes), cloro y fragancias (jabón, detergentes, perfumes, etc.)

Si tomas medicamento como Eutirox u otro, asegúrate de tomarlo correctamente; esto es: tómalo por la mañana en ayunas, 30 minutos antes de consumir cualquier alimento, sólo con agua, y sin combinar con otros medicamentos o suplementos; de preferencia siempre a la misma hora; evita el consumo de soya, ya que puede reducir la absorción del medicamento y, monitorea valores de laboratorio que aunque no son los convencionales, permiten conocer el uso de la hormona, por ejemplo, T3 libre o T3 reversa. Sigue las recomendaciones de tu médico.

Aprende y haz pequeños cambios diarios para que transformes tu salud.

Por ti, por tu salud.

 

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