Desapego soltar y dejar ir

Desapego soltar y dejar ir

SALUD EMOCIONAL

Por Lorena Celine Dhir

No hay mayor sufrimiento que el de ser separado de alguien o algo que amamos.

El amor se disfraza de muchas maneras, y esa palabra es y será por siempre subjetiva.

Todos sabemos la sensación de no querer dejar ir. Cualquier situación que se nos presente, siempre hay una por la que nos doblegamos y creemos no poder seguir.

Desprenderse de algo u alguien que nos dio algo satisfactorio o no, y donde ya acabo el ciclo, es una renuncia sana que tarde o temprano debemos hacer.

Estamos acostumbrados a llorar la distancia o la ruptura con personas, y al hacerlo pasamos por alto que también dependemos de cosas cotidianas; de cosas, simplemente de cosas.

Buda dijo:

El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego

 

Y ¿qué es el apego?

Apego es la firme creencia de necesitar algo más de lo que debería, es no concebir soltar a alguna persona, situación o cosa, por no creerme capaz de ser feliz sin ello.

El desapego, por su parte, no necesariamente significa aislarse y despojarse materialmente o emocionalmente; es decir no es vestir túnica blanca y vivir en el perdón y en la paz absoluta (aunque esta idea suene ideal no siempre es real).

Recuerda que: todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustia. Lo que te hace feliz no es poseer; poseer sin esclavizarnos y estar libres sin dependencias, lo es. Saber disfrutar lo mucho o lo poco que se tiene, con las herramientas con las que se cuenta, y hacerlas crecer

Practicar el desapego, contextualizando el concepto dentro del crecimiento personal, es un paso transcendente que está muy lejos del egoísmo o de la falta de empatía. No significa desprenderse ni de cosas, ni de personas, vínculos o relaciones. Practicar el desapego es relacionarse, amar, saborear, apreciar, involucrarnos sin excesos ni cadenas. Sin que los mismos nos limiten ni nos condicionen. Sin exceso.

 

Aceptémoslo: Nada es eterno

Algo de lo que podemos estar seguros es de que tarde o temprano vamos a tener pérdidas. Asumirlo es parte del inicio al desapego. Hemos escuchado muchas veces, en la vida nada es eterno, ni las relaciones, ni las cosas, ni siquiera la vida. Aceptarlo, por duro que nos resulte, es necesario.

Hay muchas técnicas de liberación, bajo sesión terapéutica o grupal. Lo fundamental e inicial es identificar que hay un problema, en pocas palabras, identificar para aceptar que dependo o estoy apegado a algo o a alguien, bajo una situación especifica.

El corte de lazo energético corporal es una de ellas, identificar el lugar en el cuerpo que provoca una reacción ( pesadez en el pecho, tensión en el cuello, dolor de mano, piernas cansadas, etc.) para poder liberar las emociones que implican el proceso de desapego.

También existe la terapia psicológica, las constelaciones y demás técnicas que podrían cuadrar con nosotros, no importa cuál, liberara siempre y cuando estemos dispuestos a trabajar en ello. Recordemos que el simple hecho de aceptar ayuda, ya es el 50% del trabajo personal, pues la disposición es esencial para avanzar.

El amor propio también sabe reconocer debilidades más que habilidades, para después transmutar.

En el caso del desapego, darnos cuenta de un desequilibrio interno es humanamente valido.

Aceptar que tenemos piedras que pulir te liberará de dependencias, y transformará cualquier relación en interdependencia y amor

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