“Cutting”, autolesiones no suicidas

“Cutting”, autolesiones no suicidas
Por Dra. Diana Pazos

La comunidad médica lo llama  “autolesiones no suicidas”,  los chicos lo llaman  “cutting”; sin importar el nombre que se le dé, se refiere al daño que provoca una persona a su propio cuerpo.

  • Aproximadamente un 18% de los adolescentes causa de manera deliberada agresiones a su cuerpo.
  • Es más frecuente que se presente en mujeres que en hombres.
  • La edad media de presentación de esta conducta es entre  los 11 a los 15  años.
  • Cada año, más de 24 mil jóvenes acuden a consulta médica y/o psicológica por esta causa.

Además, la autolesión puede presentarse como un evento único en un 25% de los adolescentes y adultos jóvenes. De aquellos que continúan haciéndolo, un 40% deja de hacerlo en el lapso de un año  y un 80% en un lapso de 5 años.

 

Una señal de dolor emocional

La autolesión es una señal de dolor emocional, así como de falta  de  manejo y expresión adecuada de las emociones.

Muchos de los que lo hacen lo describen como una forma de estar vivos, aunque a menudo se confunde con un intento de suicidio.
Según los expertos, la autolesión es un mecanismo de supervivencia que tienen algunos adolescentes para sobrellevar el trauma psicológico o el dolor emocional. Las víctimas suelen pensar que su rabia es incontrolable y muy destructiva, y expresan su frustración a través de su propio cuerpo.

Hay muchos motivos que llevan a los adolescentes a cortarse o hacerse daño, por ejemplo: El acoso escolar, no llevarse bien con los padres, el estrés y la preocupación por las calificaciones y los exámenes. También se mencionan: las familias rotas, el dolor por la muerte de un ser querido o los problemas relacionados con la raza, la cultura, la religión y la baja autoestima.

La mayoría de los adolescentes cree que no tiene a nadie con quien hablar de este delicado asunto. Muchos tampoco saben cómo buscar ayuda profesional y otros no quieren revelarlo porque creen que podría afectarles en su futuro.

Se ha observado que existe una relación estrecha entre las autolesiones no suicidas y los intentos de suicidio posteriores, lo cual  ha hecho que los expertos consideren que probablemente estas dos conductas forman parte de la misma trayectoria de riesgo. Así mismo, se ha encontrado relación entre las conductas autolesivas y una elevada impulsividad.

 

Afrontando el problema

Existen mejores formas de afrontar los problemas que cortarse, formas más saludables y duraderas que no dejan cicatrices físicas ni emocionales. El primer paso es obtener ayuda para resolver los problemas que desencadenan la conducta de cortarse. He aquí algunas ideas útiles:

  1. Identifica el problema que desencadena la conducta de cortarte.
  2. Explícaselo a alguien
  3. Pide ayuda.

La autolesión en adolescentes es un reto y un serio problema de salud pública que todos los que trabajan en contacto con gente joven deben empezar a tener en cuenta. Ya es hora de dejar de juzgar y empezar a comprender que la autolesión es una respuesta a problemas subyacentes, el secretismo y la vergüenza deben ser reemplazados por comprensión y apoyo para encontrar formas de averiguar las causas del dolor emocional.

 *La autora es psiquiatra y responsable del área de niños y adolescentes en el HSMT.

 

 

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