Cuando la crítica Destruye

Cuando la crítica Destruye

Cuando la crítica Destruye

Por Mayra Medina De Hijar

 

Si dices amar a tu pareja, pero no es tal como tú quisieras, o no hace las cosas como propones; si constantemente corriges todo lo que dice o hace; si le recriminas por hechos pasados, y tú no haces nada más que criticar, entonces déjame decirte que formas parte de las parejas que viven criticándose negativamente, sin plantear soluciones, al contrario: la queja y la informidad constante ya forman parte de tu rutina doméstica, sin darte cuenta que lentamente corroe la relación.

Nuestras emociones, lo que pensamos y la forma en que nos comportamos, está muy relacionada con toda la experiencia de vida que hayamos tenido y tendremos. Todo este cúmulo de vivencias influye en nuestra personalidad, nuestro aprendizaje y nuestra manera de vivir.

Por lo tanto, gracias a que cada quien ha vivido de manera muy particular y en circunstancias y contextos muy únicos, es que cada persona tiene una forma de ver la vida y valorarla desde su propio punto de vista, es decir, cada quién tiene una opinión personal respecto a lo que sucede a su alrededor. Sin embargo, ¿en qué momento dar nuestra opinión se puede convertir en una crítica que construya o destruya a una relación de pareja?

 

Crítica destructiva

Una crítica destructiva lo será porque no se limita a hablar de la situación, sino que va directo a la persona, en lugar de opinar o criticar sobre los hechos ocurridos, la crítica que destruye va encaminada a ofender o atacar la identidad de la otra persona, su autoestima, sus acciones pasadas, e incluso hablar mal de otras personas y su forma de ser.

Un ejemplo de esto es cuando un miembro de la pareja no para de criticar al otro por acciones o relaciones pasadas, o por acciones de sus familiares o amigos. Muchas veces criticar de manera destructiva a la pareja, esconde nuestro propio pasado de críticas recibidas ya sea por los padres o compañeros de escuela, o por alguna mala experiencia con otra pareja, pero sale siempre a relucir a manera de trauma del pasado. Quien critica de esta manera, es muy probable haya recibido un trato similar, y libere un poco la carga de culpa en su pareja.

La crítica que destruye, no admira, ni busca crecer ni madurar, al contrario, vive de roer el pasado, las frustraciones y los hechos ya vividos; no pretende aprender de las experiencias, al contrario, hablar del pasado como de otras personas, sólo lo hace creer está en lo correcto, o que es una pobre victima condenada a sufrir.

 

Crítica constructiva

La opinión que construye, es decir, la crítica constructiva positiva, se usa para generar cambios en la otra persona, en nosotros y en la relación de ambos. Se expone esta opinión después de haber observado los detalles, y se dirige para ayudar a crecer y a encontrar nuevas soluciones. El crítico que construye admira a su pareja.

Si tu manera de criticar es así, entonces seguramente eres una persona asertiva, que no se fija sólo en el error de los demás para liberar sus frustraciones y traumas, al contrario, busca las palabras adecuadas, y siempre en relación a las acciones y no hacia la persona. Busca mejorar, cambiar y crecer para beneficio de la relación.

 

Pareja perfecta

Sin duda, lo perfecto no existe y mucho menos las parejas. Si tu tipo de critica es negativa destructiva, por favor acepta que esto que haces lastima a tu pareja y a ti también. Busca ayuda profesional para poder trabajar tus heridas del pasado, y por fin encontrar así el equilibrio y la calma que tanto deseas, pero que no enfrentas ni resuelves con responsabilidad.

Alcanzar un amor maduro en una relación de pareja, requiere mucho esfuerzo y voluntad, pero sobre todo mucha inteligencia y compromiso contigo, y el control de tus emociones, acciones y pensamientos.

 

* La autora es Licenciada en Psicología Familiar. Psicoterapeuta Familiar y de Pareja.

Tanatología. www.psicofamiliaypareja.com www.facebook.com/psic.mayra.medina

Comentarios

comentarios