“Comunicación distorsionada”

“Comunicación distorsionada”

TU PAREJA

 Por Mayra Medina De Hijar

En muchas ocasiones distorsionamos los mensajes al comunicarnos con nuestra pareja. Nuestra capacidad de asimilar la información recibida puede llegar a ser tan diferente del significado real, que al final el resultado es un enorme conflicto entre ambos, muchas veces resuelto inmediatamente y otras, mantenido durante un largo caminar.

Algunas de estas distorsiones al comunicarnos y asimilar la información, las podrás ver en los siguientes ejemplos:

Deducir, sin más ni más

“Estoy seguro que ya les contaste a tus amigas que no te llevé al evento del sábado y que por eso soy el peor de los hombres. Te gusta dejarme en mal”.

Ver un solo punto

“Durante la cena con tu familia, vi cómo te incomodó que pidiera más ensalada. Tu cara lo dijo todo y por eso no pude disfrutar la velada. Hasta la comida me cayó de peso”.

Generalizar

“¿Te acuerdas cuando te pedí que detuvieras el carro en esa tienda y lo hiciste pero de mala gana? Te pido un favor pero todo te molesta”.

Efecto yo-yo

“Si a nuestros hijos les está yendo mal en la escuela, seguro es por mi culpa o nuestra culpa. Nos ven molestos al discutir”.

Blanco o negro

“Si tienes un detalle lindo conmigo, siento lo mucho que te amo y no puedo dejar de pensar en ti. Pero en cuanto te vas a ver el partido con tus amigos, no quiero ni que te me acerques. Te odio”.

“Pensé que tú pensabas que…”

“Ayer que te mandé un ¨whats¨ para saber si ya habías llegado a tu casa con bien, pensé que te molestaría el que te escribiera y te sentirías presionado. Pensé que estarías dudando de continuar esta relación”.

¡Sé ve, se siente!

Cuando llego a verla molesta, siento que ya no me ama. Que en cualquier momento me termina. Eso ha de ser, ya no me ama”.

Todos me odian

“En la mañana respondiste al saludo del vecino, lo hiciste a propósito ¿verdad?, sabes que no me cae bien. Lo hiciste para molestarme, para que mi día empiece mal”.

ENDEREZANDO EL CAMINO

Si te identificaste o a tu pareja en alguno de estos casos, no corras. No distorsiones también este texto por favor. Muchas de estas formas de interpretar lo que vemos, sentimos o escuchamos, están muy relacionadas a nuestro aprendizaje y educación; a nuestro manejo de la ansiedad y al poco dominio que tenemos sobre las cosas que nos dan placer y nos hacen felices.

En cuanto a tu pareja, no le evadas, ni tú te escondas. Trata de tener apertura, y determinar si tú también necesitas mejorar tu comunicación. Busquen ayuda profesional, no dejen que algo como esto destruya toda una relación de convivencia, o peor aún, se resignen a que así es su vida.

Comenzar por dialogar, acudir a asesoría psicológica, aplicación de técnicas y ejercicios sencillos guiados por un profesional como: cambios de rutina, llevar anotaciones de logros personales, entrenamiento para auto controlarse, actividades de relajación, nuevas experiencias en entornos distintos, entre muchas más actividades, son sólo algunos caminos que te permitirán poder aprender a hacerte responsable de tu conducta, encontrando otro lado más sano de comunicarte, de vivir la vida con mayor disfrute y sobre todo con más tranquilidad. Quizá no estás acostumbrad@ a sentirte dichos@, pues comienza a aprender.

 

La autora es Licenciada en Psicología Familiar.

Psicoterapeuta Familiar y de Pareja.

Diplomada en Tanatología.

www.psicofamiliaypareja.com

www.facebook.com/psic.mayra.medina

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