Compras sin control

Compras sin control

Compras sin control

 

 

POR DRA. GRACIELA JIMÉNEZ

 

Cuantas veces no le ha sucedido que va al centro comercial, y al salir, lleva mucho más de las cosas que pensaba adquirir. Ir de compras para algunas personas resulta un pasatiempo, pero para otras se vuelve una afición o estilo de vida; en todas las situaciones vamos a encontrar emociones: desde el disgusto, al enojo o la alegría.

Comprar resulta una actividad cotidiana, donde uno adquiere aquellos objetos que son necesarios para nuestra vida; pero existen algunas personas para las que ir de compras resulta una actividad excesiva y compulsiva que no logran controlar, generándose un problema debido a los gastos excesivos, gastándose el dinero de la quincena antes de tiempo, o sobregirando las tarjetas de crédito.

“Un centavo ahorrado es un centavo ganado”

Benjamin Franklin

 

¿ES ADICCIÓN?

En estos casos es común escuchar el término “adicción a las compras”, llegando a provocar controversia porque para muchos el término “adicción”, solamente se utiliza cuando se relaciona con el consumo de sustancias, pero, revisando la definición de la Organización Mundial de la Salud una adicción se refiere a “una enfermedad física y psicodélico que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación”.

Por lo tanto, vamos a encontrar “las adicciones conductuales”, las cuáles se refieren a aquellas conductas que la persona realiza de manera excesiva, con dificultad para controlar y frenar la actividad a pesar de que provoca importantes problemas tanto en su vida diaria como en sus relaciones interpersonales. Dentro de estás “adicciones conductuales”, además de las compras excesivas, encontramos el uso excesivo de videojuegos en línea, o las apuestas.

En la actualidad la única “adicción conductual” que oficialmente es señalada como enfermedad es el trastorno por el juego, (aquellas personas que apuestan excesivamente), pero en los nuevos sistemas de clasificación de los trastornos psiquiátricos ya se está considerando también al “trastorno de compras compulsivas”, también conocida como “oniomanía”.

 

¡NO PUEDE PARAR!

En este trastorno vamos a encontrar a una persona que realiza compras de manera excesiva, adquiriendo productos que ni necesita. La persona presenta problemas para controlar el impulso de realizar la compra, se a la conducta, pero la tensión y el malestar que siente le lleva a fracasar en evitar el acto, llegando a sentir satisfacción o placer al momento de comprar, una sensación de liberación y gratitud; aunque después aparecerán enojo, culpa y constantes reproches por no controlar el acto.

Muchas ocasiones pensamos que las personas que presentan un “trastorno de compras compulsivas” son felices con las compras que realizan a pesar de los importantes gastos que conllevan, pero esto no es del todo cierto, porque la mayoría de los objetos no los disfrutan, ya que los regalan, guardan o tiran a la basura.

Signos de alarma para identificar que comprador compulsivo:

  • Realizar de manera recurrente compras excesivas.
  • Presentar un fuerte malestar antes de realizar la compra.
  • Sentir satisfacción y tranquilidad inmediatamente después de la compra.
  • Pensar de manera recurrente en realizar compras.
  • Deseo intenso recurrente por comprar.
  • Fracasos constantes para detenerse al momento de realizar la compra.
  • No se tiene conciencia de que es un problema.
  • Problemas familiares y económicos respecto a los gastos excesivos
  • Justificar de forma constante la conducta “es que estás de oferta, lo necesito, es algo que siempre quise”.
  • Se molesta o frustra cuando no puede comprar.

 

En el “trastorno de compras compulsivas” es importante señalar que no se trata de un berrinche o un capricho sino de una enfermedad, que hace que la persona no pueda frenar la conducta a pesar de todas las consecuencias que le está provocando.

En muchas ocasiones esta enfermedad puede acompañarse de otros trastornos psiquiátricos como son la depresión mayor, los trastornos de ansiedad, el trastorno por consumo de sustancias, etc., por lo que es importante que la persona acuda con un profesional de la salud mental como un psiquiatra o un psicólogo, porque el tratamiento consiste tanto en medicamentos como en terapia psicológica.

 

¿Cuándo se debe buscar ayuda?, cuando se presenten la mayoría de estos malestares:

  • Si me sobra dinero debo gastarlo.
  • Siento que otras personas me van a juzgar si saben cuánto gasto.
  • Regularmente compro cosas que no puedo pagar.
  • Debo demasiado en mi tarjeta bancaria, por comprar cosas que no necesito.
  • Comprar cosas me hace sentir mejor.
  • Siento ansiedad o malestar los días que no salgo de compras.
  • A pesar de tener problemas económicos sigo realizando compras.

 

En la recuperación de este problema va a ser importante el papel que juega la familia. Recuerde que la peor ayuda es aquella que uno no busca, usted no está solo.

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