¿Cómo superar el duelo?

¿Cómo superar el duelo?

“No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó,
porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él,
el amor, sigue en tu corazón”.
Facundo Cabral

 

Por Graciela Jiménez Trejo

Próximamente se va a celebrar el “Día de Muertos”, una festividad en la que recordamos a nuestros familiares y personas allegadas que han partido. Una celebración enmarcada por el colorido, la algarabía y la nostalgia. Recordamos los momentos felices que pasamos junto a nuestros seres queridos; recuerdos enmarcados por una sonrisa y una que otra lágrima. Pero al inicio, cuando perdemos a alguien querido no resulta tan sencillo; nos encontramos ante mucho dolor, enojo, negación o resignación.

Cuando sufrimos la pérdida de alguien o algo importante para nosotros (un familiar, una relación, la salud, un empleo) pasamos por un periodo que se denomina duelo, durante el cual exponemos el dolor que atravesamos. Nos vamos acostumbrando a los cambios: recordamos, lloramos, nos rehacemos, mostrando que la vida sigue a pesar de lo acontecido.

La psiquiatra suizo-estadounidense, Elisabeth Kubler Ross, fue de las primeras personas que se interesó en la etapa de duelo. Gracias a sus estudios con personas que presentaban una enfermedad terminal y con sus familiares, logró establecer el modelo de las etapas del duelo. Kubler Ross señala que al momento de sufrir la pérdida de un familiar, la persona pasa por una serie de etapas que tienen la finalidad que se acepte la tragedia.

Etapas del duelo:

Las etapas propuestas son las siguientes: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

En la etapa de Negación: La persona se encuentra en shock ante la pérdida, con pensamientos como “esto no está pasando”, “es una broma” o “no es cierto”. Después del impacto inicial viene la etapa de ira.

En la etapa de Ira: En esta etapa uno se encuentra resentido y molesto, llegan pensamientos como “no es justo”, “¿por qué a mí?” o “¿cómo me puede estar pasando esto a mí?”.

Cuando el enojo va disminuyendo aparece la etapa de negociación.

Etapa de Negociación: En esta etapa, la esperanza va desplazando el resentimiento. La persona se reconcilia de manera espiritual, trata de negociar con una divinidad para disminuir el dolor emocional. La persona piensa: “esto duele, pero si tan sólo…”. Al momento de que la negociación no resulta en aquello que la persona busca, entonces viene la etapa de depresión en la que la esperanza se esfuma.

Etapa de Depresión: La etapa de la negociación es reemplazada por sentimientos de dolor y tristeza; en esta etapa la persona se vuelve retraída, rechaza ser visto por otros, se la pasa llorando y lamentándose. Y la última etapa es la aceptación.

Etapa de Aceptación: Momento en el que la persona acepta la pérdida, concilia el dolor, y llega la paz.

Estas etapas en la mayoría de las ocasiones suceden en el orden que se mostró, pero hay personas que no las presentan todas, y que tampoco respetan este orden.

El proceso de duelo es personal, va a depender de cada persona. No tiene una duración definida. No es válido decir que el duelo dura de 2 o 6 meses. En algunas personas el proceso dura algunas semanas, mientras que en otras dura algunos meses hasta que llega la aceptación.

Pero hay personas que no sobrepasan el duelo, encontrándose en una etapa permanente de ira o depresión, volviéndose la persona vulnerable, y complicándose esto con un problema de ansiedad o trastorno depresivo mayor. Por ese motivo es importante ayudar a una persona que se encuentra viviendo un proceso de duelo.

¿Qué podemos entonces hacer para sobreponernos al duelo?

Como hemos visto la vivencia del duelo es diferente en cada persona y situación que se nos presenta, sin embargo existen ciertas acciones que podemos desarrollar para poder llegar a la resignación en un tiempo más corto o de una forma mas adaptativa.

1. Lo primero es no estar solos. El apoyo de la familia y amigos es esencial. El contar con alguien a quien decirle lo que sentimos y estamos viviendo.

2. Es importante también no minimizar los sentimientos o no validarlos, que quiere decir esto, no decir las típicas frases: “ya va a pasar… la vida sigue… de nada sirve llorar… si lloras no lo dejarás descansar”, las cuales pueden ser con la mejor intención, sin embargo la persona que está cursando con el duelo no lo ve de esa manera, al contrario sienten que no están siendo escuchados.

3. Es necesario hablar sobre los sentimientos, dejar que fluya el llanto. Es válido expresar lo que estamos sintiendo en esos momentos y aceptarlos; de nada sirve “hacernos los fuertes”.

4. Realizar nuestras actividades de forma regular, en pocas palabras cuidarnos (comer y dormir bien, estar en comunicación con nuestros seres queridos).

5. Compartir con otras personas la pena que vivimos, por ejemplo contar anécdotas del difunto con la familia, compartir esos sentimientos.

6.
Celebre a su ser querido, y que mejor ejemplo para esto que la festividad del día de los muertos, donde colocamos altares y celebramos el poder convivir con aquellos que ya no están a nuestro lado.

La vivencia del duelo es un proceso natural, sin embargo al volverse patológico es necesario el apoyo psicológico y/o psiquiátrico.

Mtra. Graciela Jiménez Trejo
Médico Psiquiatra
Hospital de Salud Mental de Tijuana
Hospital Santa Catalina Tecate

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