Cómo pensar como triunfador

Cómo pensar como triunfador
POR BECKY KRINSKY

 

Cuando el corazón reconoce lo que quiere, los ojos encuentran las oportunidades para que el éxito toque la puerta

 

El éxito siempre se inicia con el deseo auténtico para triunfar, y ese deseo se encuentra dentro de cada uno. Nadie puede inspirar o motivar suficiente para que uno tenga el valor de actuar, y hacer lo posible para lograr sus objetivos, si uno no lo desea. Vivir conquistando los miedos y superando los obstáculos personales, nutre el ímpetu de lucha necesaria para tener la actitud que a su vez alimenta las acciones, y mejora la calidad de vida.

Cuando las personas pueden alinear sus pensamientos con sus sentimientos, tienen una posibilidad mayor para poder triunfar. El secreto para esto radica en poder enfocar las ideas que tiene la mente, y callar los miedos que sólo hacen ruido y no dejan prosperar, para que el corazón reconozca sinceramente lo que quiere, lo que le gusta y lo que de verdad lo haría feliz.

 

Los triunfadores no nacen, se hacen

Son el tipo de personas que se caen siete veces o más, y aprenden a levantarse. Cada caída les enseña un nuevo ángulo, les abre su perspectiva, y además aprenden a descubrir una manera para superar cualquiera que sea su condición, sin reproches ni resentimiento. Son gentes que no se dan por vencidas fácilmente, tienen objetivos claros, y sus acciones están impregnadas con determinación, esfuerzo y dedicación.

Pensar como trufador implica desarrollar un compromiso a largo plazo, con uno mismo y con la vida.  Es tener una responsabilidad más grande que la duda o el miedo.

Ser una persona triunfadora no siempre quiere decir que se vive en una mansión millonaria, tampoco quiere decir que se trata de ser el individuo más famoso o más prestigiado de la comunidad.  Para ser un triunfador se tiene que tener confianza en uno mismo, fe en que la vida es buena y abundante, pero sobre todo se tiene que sentir gratitud y satisfacción por todo lo que se tiene y se ha logrado.

A pesar de que toda persona tiene la potencialidad para triunfar, hay ocasiones en que el triunfo se esfuma y se va de las manos.  Pareciera que triunfar es sólo una condición para los demás, pero no es asi.

Toda persona que quiere triunfar puede, aún cuando se sienta derrotada y pudiera haber olvidado cómo desarrollar su potencial y volver a tener la fe que se perdió, para volver a luchar.  Afortunadamente, aunque no lo crean, la vida se encarga de volver a regalar nuevas oportunidades para poder triunfar.

¿Cómo se puede alienar el corazón y redescubrir la fuerza interna que se ha desvanecido con las caídas, y cuando se olvidó el propósito personal de ser mejor y de triunfar? Lo primero que hay que hacer es cambiar los pensamientos de derrota y de dolor. Para eso es recomendable leer esta afirmación positiva todas las mañanas por tres semanas, pues ello te va a ayudar a encontrar la fuerza que necesitas para volver a creer en ti, y te recordará el poder interminable que tienes para poder lograr lo que deseas.

 

Nací para triunfar

Dios es mi socio, tengo la fortaleza y el impulso interno para superar mis problemas. Nací para triunfar, para ser exitoso y conquistar lo que me propongo. Me emociona cuando puedo superar mis problemas y consigo lo que deseo, sobre todo cuando las cosas son difíciles y complicadas. Mi felicidad radica en superar y conseguir lo que quiero sin interferir en el camino o los derechos de los demás. No voy a dejar que otros interfieran o me quiten lo que a mí me pertenece. Sé que la fuerza interna que tengo, me ayuda a promover la felicidad y las oportunidades que requiero para triunfar. Estoy en contacto íntimo con la creación de todo lo bueno. Mi confianza me trae paz, felicidad, alegría, éxito, prosperidad. Me alineo con los canales que me dirigen a sentir armonía. Dios me enseña el camino, confió en la divina inteligencia que tengo dentro. Dirijo mis acciones a la realización de los deseos que tiene mi corazón.

 

Los ingredientes para triunfar son:

  • Determinación- Decisión para lograr los objetivos.
  • Confianza- Fe, aprender a creer en ti, y dejar que el universo conspire a tu favor.
  • Dedicación- Trabajar con gusto, con pasión y alegría.
  • Gratitud- Reconoce tus logros, y agradece a las personas que te apoyan y ayudan
  • Aprende de tus errores, y nunca, nunca te des por vencido. Tú puedes cambiar el sabor de tu vida. Naciste para triunfar.

 

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