Cómo lidiar con los trastornos de la personalidad

Cómo lidiar con los trastornos de la personalidad

SALUD EMOCIONAL

 

POR GRACIELA JIMÉNEZ TREJO

Cuántas veces han escuchado la frase “esa persona es bipolar” o “eres bipolar”. Este tipo de comentarios aparecen en pláticas con amistades, compañeros, familiares, con la pareja, etc.

Cuando utilizamos la palabra “bipolar”, en ocasiones nos referimos a la persona que encuentra la vida en dos extremos (es blanco o es negro, no hay intermedios). La persona es muy apasionada, cambia fácilmente de estado de ánimo, es poco tolerante, explosiva; y esta forma de ser es tan fuerte que le provoca problemas con la familia, amigos, en el trabajo o en la escuela.

Pero el término “bipolar” es mal utilizado, éste se utiliza para nombrar un trastorno psiquiátrico que se llama “trastorno bipolar”. La persona que padece esta enfermedad presenta episodios alternados de depresión mayor y manía/hipomanía; estos períodos duran varios días o semanas y no instantes u horas provocando un importante deterioro en la vida diaria.

Muchas veces las personas que les llaman “bipolar”, en realidad presentan rasgos o características de un trastorno de la personalidad que se denomina “borderline” o “inestabilidad emocional”.

 

Conozcamos qué es el trastorno de la personalidad

En primer lugar para conocer más sobre este padecimiento debemos revisar ¿qué es la personalidad?. Este término surge del latín personare, y esta palabra se utiliza para denominar la máscara que utilizaban los actores de teatro clásico. Si la comisura de la boca mostraba una sonrisa señalaba alegría, pero si la comisura era hacia abajo se consideraba tristeza.

El significado del término “personalidad” fue cambiando a lo largo de los años, actualmente se utiliza para referirse a las características psicológicas que expresa una persona de manera automática en su vida diaria.

La personalidad se forma del temperamento y el carácter. El primero se refiere a la forma en que somos desde el nacimiento, aquello que nos heredan nuestros padres. Mientras el carácter se refiere a la manera en que nos vamos formando durante la crianza en la infancia y la pubertad.

 

Somos temerosos de lo que nos hace diferentes
ANNE RICE

 

De esta manera durante la adolescencia y el inicio de la edad adulta se termina de conformar la personalidad; ésta la vamos mostrando a través de nuestra forma de pensar, sentir, comportarnos y controlarnos, y esto marca la manera en que nos relacionamos con las personas.

La personalidad debe ser flexible, adaptarse con los cambios permitiendo el desarrollo y el crecimiento como individuos.

Pero cuando las características de la personalidad son rígidas, repetitivas, e inflexibles, no permiten la adaptación, y entorpecen los cambios, provocando importantes conflictos con los demás e interfiriendo en las actividades domésticas, sociales, laborales y escolares. Cuando sucede esto, es cuando utilizamos el término “trastornos de la personalidad”.

 

¿Qué tipos de trastornos de la personalidad hay?

De acuerdo a las características de la persona vamos a encontrar diferentes trastornos, algunos de los cuales son términos que utilizamos a diario para señalar a conocidos, amigos o familiares, palabras como: “narcisista”, “antisocial”, “dependiente”, “paranoide” o “histriónico”, aunque en realidad dichas palabras se utilizan para nombrar algunos trastornos de la personalidad.

En el caso del trastorno de inestabilidad emocional, de la personalidad o borderline, la persona presenta un patrón dominante de inestabilidad en sus relaciones con los demás, en la manera en que se percibe a sí mismo, el control de sus emociones e impulsos, la persona presenta al menos cinco de las siguientes características:

  1. Esfuerzos desesperados para evitar que alguien le abandone.
  2. Relaciones donde se idealiza o devalúa al extremo a la pareja.
  3. Sentirse a disgusto con su autoimagen.
  4. Ser impulsivo sin medir la consecuencia de los actos.
  5. Presentar comportamientos recurrentes de autolesiones.
  6. Tener cambios repentinos en el estado de ánimo.
  7. Experimentar una sensación crónica de vacío. Sentir que nada nos llena.
  8. Tener problemas para controlar la ira.
  9. Concebir ideas paranoides pasajeras cuando se maneja demasiado estrés.

 

Cuando esto se presenta de manera constante y recurrente, la persona es señalada como “mala” o “loca”, provocando sentimientos de soledad y dolor, que con el paso del tiempo evitan el desarrollo pleno, así como predisponen a trastornos psiquiátricos como el trastorno depresivo mayor o los trastornos de ansiedad.

 

Sí presentas estos síntomas, busca el trato de un especialista

La persona que presenta rasgos o trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad, en primer lugar debe quitarse la idea de que es mala. No existen personas buenas o malas, solamente personas. Romper esta etiqueta es importante porque permite buscar la ayuda de un especialista (psiquiatra, psicólogo), quien a través de una entrevista y la realización de pruebas (clinimetría) va a confirmar el diagnóstico.

El tratamiento lo va a determinar el especialista. En ocasiones se requiere el empleo de terapia psicológica y en algunos casos se combina con el uso de medicamentos, siendo el objetivo ayudar a lidiar con el malestar y no cambiar a la persona.

Recuerde que la peor ayuda es la que no se busca. Usted no está solo, siempre hay alguien dispuesto a escuchar y ayudar.

 

*La autora es Médico Psiquiatra

 

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