Cómo expresar tú enojo sin lastimar a los demás

Cómo expresar tú enojo sin lastimar a los demás

El que se enoja pierde, entonces, ¿qué se hace cuando te enojas?

 

POR BECKY KRINSKY

 

El enojo es una emoción natural. Sentir enojo no es el problema. La complicación surge cuando el enojo se desborda y la persona pierde el control sobre sí misma.

El enojo es masivo, y cuando estalla se apodera de  la persona enojada, y domina sus acciones y sus pensamientos,  por lo que todo lo que lo que hace o dice, serán cosas de las que terminará arrepintiéndose.

Desafortunadamente, el evento que provocó el enojo se podrá llegar a perdonar, pero difícilmente se llegará a olvidar el incidente por completo.

 

Sentir enojo, sin morir en el intento

El enojo es una emoción ruda, cruda y real, y si no se le sabe controlar es destructiva. Eso no quiere decir que el enojo es malo. Tampoco quiere decir que hay que evitar sentirlo. Solamente hay que aprender a reconocerlo, aceptarlo y poderlo controlar para no dañar las relaciones con las cuales interfiere.

El enojo es un excelente  indicador cuando uno está molesto.  Apunta cuando hay algo que se debe de comunicar; es una oportunidad para aclarar y mejorar la relación que está en juego. El problema brota cuando uno se enoja, y en lugar de entender el motivo del enojo, la persona se frustra, se irrita, y por consiguiente, en lugar de entender la cuestión que provocó el enojo, se enfoca en la persona o la acción que estimuló la incomodidad, creando una pelea que impide comunicar la razón de la molestia.

 

Cuando el enojo se manifiesta indirectamente

Hay personas verbales y explosivas que comunican su enojo directamente; confrontan, agreden y lastiman cuando se enojan, pero también existen personas más inhibidas, a las que les cuesta trabajo decir lo que sienten, por lo que expresan su malestar de forma pasiva o por debajo de la mesa; dicen comentarios indirectos, utilizando palabras que parecen ser inocentes, pero en realidad tienen  doble sentido.

Ellos lastiman peor que las confrontaciones directas de una persona agresiva, porque son tan sutiles, que hacen difícil poder contestar o aclarar el punto directamente, pero crean mucho malestar.

 

Todos pierden con un enojo fuera de control

La realidad es que no importa si la persona es agresiva, explosiva o pasiva, cuando se trata del enojo, todos pierden cuando éste se sale de control. Es importante encontrar una mejor estrategia para poder entender las emociones propias, y poder comunicar efectivamente lo que sentimos sin lastimar.

 

¿Entonces que se recomienda hacer para controlar el enojo?

NO IGNORES NI EVADAS tus sentimientos. Cuando se siente tensión, incomodidad, malestar, frustración, o el mismo enojo, hay que aceptar ese sentimiento aunque sea incómodo. Posiblemente la persona que te molestó, no lo hizo por lastimarte, sino porque así piensa ella.

NO CULPES a otros de lo que te pasa. Cada quien es responsable de su sentir, pensar y actuar; si a ti te molesta lo que está sucediendo, no condenes a otros ni te hagas la víctima. Encuentra una mejor manera para expresarte; controla tu enojo y mejora tus relaciones personales.

 

LA RECETA

Entendiendo tu enojo

Ingredientes:

Responsabilidad –  entender, aceptar y controlar tus emociones.

Sensibilidad-  tener compasión y empatía por las otras personas.

Sinceridad- reconocer y diferenciar entre el malestar personal y el ego.

Ojo noble – encontrar el lado bueno, las mejores intenciones y la posibilidad de aprender.

Respeto-  valorarse a uno y a los demás como seres únicos e importantes.

 

Afirmación Positiva: Escucho y  valoro la opinión de los demás, entendiendo que no siempre puedo estar de acuerdo con lo que dicen. Busco la manera de comunicarme y expresar mi punto de vista, sin encenderme ni lastimar a los demás. Actúo, pienso y hablo de acuerdo a las leyes de la armonía, paz y amor propio. No me enfoco en la discordia o en la incomodidad. La comunicación efectiva y la calma son la base para entender y solucionar mis problemas.

 

¿Cómo se puede actuar sin lastimar?

El controlar las emociones personales libera la frustración y el enojo hacia los demás. Cuando uno puede reconocer la causa que provoca su incomodidad, puede controlar el impulso para no agredir o lastimar, y eso le permite nutrir el respeto.

No confundas la culpa con tu malestar. Reconocer la fuente de tu frustración y enojo, ayuda a entender que los otros no son los culpables de la incomodidad que sientes. Validando tus sentimientos solucionas tus problemas sin enojarte con los demás.

Entender con empatía lo que dicen los demás, abre la posibilidad al dialogo y a la resolución del problema. Escuchar sin juzgar la perspectiva de la persona que provoca la incomodidad, permite considerar otros puntos de vista sin crear fricción.

 

“Tu enojo puede ser sólo la frustración y el dolor, por no poder comunicar y expresar lo que realmente sientes”

 

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