¿Cómo bajar de peso sin pasar hambre?

¿Cómo bajar de peso             sin pasar hambre?

POR LUCÍA CHÁVEZ

Lo que comes o dejas de comer, cuándo comes, y las combinaciones de alimentos, juegan un rol importantísimo en regular las hormonas relacionadas al apetito, la saciedad y el hambre. La voluntad o falta de voluntad, y el efecto que producen los alimentos en tus pensamientos -en forma de antojo- son el resultado de estas hormonas. Si aprendes a trabajar con ellas, tendrás mejor control sobre tu alimentación.

Aprende a comer de forma adecuada y a hacer las combinaciones de alimentos correctas para sincronizar tus hormonas con tu cuerpo y tu mente. Te comparto algunos consejos:

CONSEJOS

  1. No te saltes comidas: determina la cantidad de comidas que necesitas para prevenir un ataque de hambre. Algunas personas tienen suficiente con comer dos comidas, otras necesitan cinco comidas. Si notas que necesitas comer con mayor frecuencia o sientes que necesitas estar comiendo todo el tiempo, es posible que sean antojos o apetito, no hambre.

La diferencia es que el hambre se siente de forma física como dolor en el estómago, y el apetito es estar pensando siempre en comida, siendo una respuesta mental y no física. Si tienes apetito constante quiere decir que tus hormonas están hechas un desastre y que necesitas cambiar tu alimentación ¡ya! Una vez que determinas la cantidad de comidas que necesitas, apégate al horario que establezcas, de esta forma podrás empezar a crear una rutina donde tu cuerpo sabe cuándo va a comer y, por lo tanto, evitarás su reclamo de hambre para terminar comiendo “cualquier cosa” -donde “cualquier cosa” normalmente no es saludable.

  • Empieza el día incluyendo grasas o aceites saludables. Algunas opciones que puedes incluir son el aceite de coco, mantequilla, mantequilla clarificada, aceite de cáñamo, aguacate, jocoque, y aceite MCT. Al incluir una fuente grasa podrás ralentizar el vaciamiento del estómago, esto quiere decir que se mantiene la comida en el estómago por más tiempo, haciendo que te sientas satisfecho y con menos hambre.
  • Incluye fibra de verduras en cada tiempo de comida. La fibra, además de mejorar la función intestinal, ayuda a ocupar espacio en el estómago teniendo el mismo efecto que produce la grasa: mayor saciedad y menor hambre. Una porción deseable de fibra para cada platillo es incluir el equivalente a dos manojos de hojas verdes o dos tazas de cualquier otra verdura -que no sea harinosa como las leguminosas o los tubérculos (papa, camote, zanahoria, betabel). Algunos ejemplos para considerar son la calabaza, espárragos, alcachofa, brócoli, coliflor, tomate, entre otras.
  • Si vas a salir a un restaurante o vas a celebrar algún evento, haz un esfuerzo por evitar los postres, las harinas y las fuentes de azúcar, Ya que una vez que el azúcar entra en tu sistema se desencadenan varias hormonas que harán lo posible por recuperar el equilibrio pero que tienen un efecto compensatorio el cual, desafortunadamente, aumenta los antojos, el apetito y el hambre. Podrás notar que después de comer una dona o una concha acompañada de un chocolate caliente sigues aún con hambre, y no sólo eso, sino que se te antoja comer más y pareciera que tu estómago es un barril sin fondo y que pudieras comer sin parar.

Espero que estos consejos te ayuden a tomar el control sobre tu forma de comer y los alimentos que escoges. En muchas ocasiones, mis pacientes creen que es su culpa no poder detenerse al comer o no poder apegarse a una dieta, y la realidad es que por lo general, desconocemos el efecto que tiene la comida en nuestro cerebro y en nuestros pensamientos, pero una vez que se tiene conciencia de este efecto, el “no tener voluntad” deja de ser un problema. ¡Por tu salud!

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