CLAUDIA HORTA

CLAUDIA HORTA

Sommelier, maratonista y hábil para los negocios, pero madre y esposa antes que empresaria

 

Por Ana Patricia Valay

Analítica, perseverante y persistente, así es Claudia Horta. Y tal parece que ningún episodio de su vida: exitoso o amargo ha pasado desapercibido para ella; por el contrario. De cada uno de éstos ha extraído enseñanzas que le han permitido llegar hasta donde se encuentra hoy como mujer en las diferentes facetas de su vida.

 

Conociendo el Mundo del Trabajo

Claudia Horta Meza nació en Ensenada, BC., “la tierra del vino”, afirma orgullosa, aunque la mayor parte del tiempo ha vivido en Tijuana. Estudió contabilidad e hizo una especialidad en finanzas en CETYS, y de ambas se graduó con mención honorífica.

Pero contrario a lo que ha sucedido con la familia Castañeda Horta, pues sus hijas Ana Sofía y Valeria, se han involucrado de lleno en el negocio de vino de sus padres, Claudia decidió no trabajar en la empresa familiar. “Creo que yo fui una de esas mujeres que quieren salir del cascarón”.

“Me acuerdo que llego con mi papá y le digo: pues ya tengo trabajo. —¿De qué?, me dice. — Sacando copias, le contesto. — Oye pero estás estudiando para contador público, y entonces le digo: — Voy a iniciar ahí y voy a demostrar que después puedo ser la auxiliar, y que al rato voy a ser la contador”; y así fue.

“Yo siempre he dicho que si trabajas, siempre vas a tener trabajo”.

 

Su enseñanza

“Cuando nos ofrecen un trabajo, así sea sacando copias, sobresale el que tiene iniciativa, el que es acomedido”.

 

Perder a veces significa ganar

Por iniciativa propia, Claudia se involucró en todo lo concerniente al despacho, y cuando les realizaron una auditoría, los jefes se dieron cuenta de que era ella la que llevaba la contabilidad.

“Así que en poco tiempo el dueño de la empresa a la que le cayó la auditoria, me ofrece ser el administrador de finanzas de su maquiladora, la más importante de Ensenada”.

Dado que la empresa no estaba teniendo márgenes de ganancia, Claudia nos cuenta que “hice un estudio de costos y me di cuenta de que en 17 años no se había mejorado el precio”. Habló con su jefe y le autorizaron hablarlo con el jefe del corporativo que estaba en Los Ángeles, CA.

“Llego con el Sr. y empiezo a explicarle todo lo de los costos y cuando termino me dice: oye, la verdad te felicito. Yo me sentí la mujer más feliz del mundo, hasta que agregó: Nosotros ya tenemos un presupuesto y si tú subes al precio que quieres, queda cancelado el contrato”. Intentó negociar pero no funcionó.

“Me sentía derrotada; era mi primera negociación frustrada, y le dije a mi jefe: me siento muy apenada, y me contesta: antes de que empieces, déjame decirte que me acaba de hablar el Sr. Bob y me acaba de felicitar, al grado de que quiere que te vayas a trabajar con él”.

“Y yo quiero felicitarte”, continuó su jefe,  “porque nosotros somos amigos de muchos años y no sabía cómo cancelar este contrato…”. Su aparente derrota se transformó en éxito

 

Su enseñanza

“Nunca dejes algo que parezca estar cerrado.  Pelea, trata de dar tu mejor cara, y si ya no se logra, de seguro es porque no era el momento”.

 

 Comerciante desde niña

Claudia siempre mostró desde pequeña, aptitudes de comerciante. A diferencia de otros niños, cuando ella iba a las piñatas, guardaba los dulces y los vendía; y juntó 100 dlls. Y cuando ocurre la devaluación de López Portillo, escuchó a su padre (casa cambista), hablar con ironía de la devaluación del peso.  “… y ahora resulta que con 100 dólares cualquiera puede venir y comprar mi negocio”. La niña de 9 años lo tomó literal.

“Cuando llego a la tiendita con mi billete de 100 dólares, le digo a la Sra.: vengo a comprarle su tiendita. Yo quería el negocio de los dulces, y me acuerdo tanto que la señora se ofendió y me mandó a la dirección, y le hablaron a mis papás. Qué cómo una niña tenía100 dólares”.

Pero después de la junta su papá no la regañó. Por el contrario se rió, y le dijo: “vas a ser una comerciante de las mejores”.

 

Dura enseñanza

Ya casada y aunque en el trabajo todo iba viendo en popa, no todo fue felicidad pues pierde un embarazo de tres meses.

“Cuando siempre te ha ido muy bien, te crees perfecta y que todo lo puedes dominar. Me pegó tanto que me pregunté: ¿qué quiero ser en mi vida?, y me dije: quiero ser madre antes de ser la empresaria más importante en el mundo.

“Tomé una decisión y dije: quiero ser mamá y quiero poner un negocio de lo que sea”.

 

Satisfaciendo una necesidad

Un buen día su esposo Sergio le dice:  “Claudia ya sé que negocio te voy a poner. Cuántos como yo querrían tener una polo original de las chivas o la playera de la selección de calidad, no pirata”.

Así nació hace 19 años, la tienda de deportes Sports Fan. Llegaron a tener 17 tiendas; hoy cuentan con 13.

Recién inaugurada su primer tienda, cuenta Claudia que se le ocurrió vender su carro para comprar playeras originales de las chivas, apostando a que ganarían la final, pero el primer juego lo perdieron de calle.

“Imagínate yo cómo estaba”, y después de la angustia, ganaron las chivas. Así, “en  tres meses, nos hicimos la tienda más conocida de Tijuana, y en menos de 15 días vendimos todo. Recupero mi dinero y hago crecer mi negocio; y me compro un nuevo carro”, dice sonriente.

 

Su Enseñanza

 “Si tu tienes una visión de algo que nadie tiene, hay que ser atrevidos.

 El que no arriesga, no gana”.

 

Más de su éxito

Por el giro de su negocio, Claudia empezó a participar en maratones para conocer su mercado, y también empezó a estudiar para Sommelier, pues se dio cuenta de que nunca faltaba el vino en las negociaciones importantes.

Así, en 2008 empieza a hacer vino en un proyecto familiar, pero para el 2010 ya tenían formalmente su vinícola en Valle de Guadalupe: Casta de vinos.

En sólo tres años, sus vinos han ganado 17 medallas en Europa en concursos internacionales, y su vino Casta Tinta Syrah 2013, ganó la Gran Medalla de Oro en el Concurso Mundial de Bruselas.

“Nunca soñé tener una gran medalla, sobrepasó mi objetivo”, confiesa Claudia Horta.

Sus otros negocios aquí en Tijuana son: Baja Terra restaurante y tienda de vinos, y Baja Artesanal, restaurante y cervecería artesanal. Negocios que Claudia dice han nacido para suplir una necesidad y como hobbie, mismos que posteriormente se han convertido en negocios prósperos.

 

¿Cuál consideras es la Clave de tu Éxito?

“La vida no es una receta es una pasión, y cada momento debes vivirlo así. Algo muy importante es no dejar tu familia, pues es en la que te inspiras para salir adelante”, contesta.

 

EN BREVE

Vino Preferido: Pedregal Mexicano

Vino suyo preferido : Casta Tinta Mourvedre

Artículo Deportivo Indispensable: Tenis para correr

Fortaleza: Soy muy aguerrida, lo que empiezo lo termino.

Debilidad: La impuntualidad.

 

 

Comentarios

comentarios