Chef Juan Pablo Ussel

Chef Juan Pablo Ussel

Buscando dar el extra y ser propositivo

 

 Por Ana Patricia Valay

Juan Pablo Ussel quien aún no llega ni a la mitad de la década de sus treinta, es alegre, ‘echado para adelante’, emprendedor y propositivo. Se  autodescribe como un hombre de familia, buen amigo, cariñoso y entusiasta.

Tiene bajo su cargo la administración de la “La Diferencia”, “La Candelaria” y el “Café CECUT”, los negocios de la familia que quedaron bajo su responsabilidad porque se lo pidió su padre, pero también porque se fue enamorando cada vez más del concepto.

“El involucramiento mío fue una llamada de mi padre que me dijo: te necesito en el barco del restaurante. De hecho yo trabajaba en la industria maquiladora. Mi formación disciplinaria yo siempre lo he dicho, viene de ahí, y creo que eso me dio las bases para poder tomar la administración de esta empresa  sin tener mucha experiencia”.

 

Un poco de su historia

Juan Pablo es el más pequeño de tres caballeros. Sus hermanos que son gemelos, le llevan seis años.

“Fui una persona muy apapachada y amada entre mis hermanos y mis papás, y eso formó mi carácter. Tengo una base de buenas familias, buenos valores, responsabilidad y educación, y una de las cosas de las que me acuerdo mucho de que nos inculcaron es el amor a México: ‘respeta a tu país, ten civismo’”.

Juan Pablo nació en la CDMX, pero vive en TJ desde que tenía un año. “yo siempre digo que soy de Tijuana”, comenta con una sonrisa que denota orgullo por este terruño.

 

¿Y qué trajo a tus papás aquí?

—El trabajo. Buscar prosperidad. Mi papá es arquitecto y siempre nos hemos dedicado a la construcción.

 

—¿Y cómo es que se empiezan a dedicar al giro restaurantero?

— Resulta que cuatro amigos entre ellos mi padre, se unen y hacen el restaurante, y por azares del destino este se queda en manos de la familia.  Mi papá lo construyó y  mi madre lo decoró.

Juan Pablo es egresado de UABC. Estudió negocios internacionales, y tiene una  maestría en cocinas de México; la primera que existe en su tipo.

 

¿Y cómo fue que te convertiste en Chef?

—Fue por pasión y por necesidad.

 

 

—¿Pero nunca habías cocinado ni un huevo?

—(Ríe) bueno sí, con mi abuela materna que siempre estaba metida en la cocina y yo era su ayudante, y por mi suegra que me ayudó a desarrollar gustos y sabores aunque yo sólo cocinaba para mi.

—Y cuando entro al restaurante me doy cuenta que ahí había un nicho que no había explotado, así que por un año me meto a trabajar directamente a la cocina. Llegaba y me ponía el mandil y la filipina, y empezaba a recibir órdenes del chef en turno; y me empezó a gustar.

 

Buscando siempre la Diferencia

El restaurante que Juan Pablo administra, con un prestigio de 18 años, tiene un concepto distinto desde su arquitectura, una hacienda hidalguense-guanajuatense de la zona del bajío con patios internos y cuartos alrededor, pero también en cuanto a la comida: “Nuestra visión en los últimos años ha sido representar a México en su forma culinaria, en el norte del país. No nos amarramos a una sola comida: la poblana o oaxaqueña por ejemplo, sino que enaltecemos cada uno de los platillos regionales y sus costumbres”, comenta el Chef.

 

¿Y qué se necesita para tener un negocio exitoso cómo el tuyo?

—Yo creo que trabajar en equipo, tener una buena comunicación con tus colaboradores, y siempre dejarles bien claro que es una satisfacción para ellos trabajar en una empresa reconocida en la ciudad y en la región.

—Además siempre les he dicho a  los muchachos de servicio, que es la parte más importante del restaurante junto con la comida: Si viniera a visitarte hasta Tijuana tu tía preferida del pueblo más lejano de México ¿cómo la atenderías? A nuestro cliente hay que cuidarlo como si fuera esa tía.

 

Siempre buscando innovar

Sin embargo, Juan Pablo Ussel no sólo se ha concentrado en su trabajo como chef o administrador de un restaurante, un salón de eventos o un café, sino que ha buscado innovar y hacer algo por su ciudad.

Esto se refleja en uno de los proyectos que tiene en puerta junto con otras personas visionarias, que es el Tijuana Film and Food Festival,  que tiene la intención principal de hablar bien de la ciudad, y de generar buenas noticias. “Los ganadores en la categoría de TJ Shorts serán impulsados por nosotros a diferentes festivales internacionales y a diversas plataformas de cine. Y la comida que es mi área, será la que arrope y abrace al festival”.

Otra de sus más grandes satisfacciones ha sido conformar con un grupo de personas, la “Fundación de arrecifes artificiales”, cuyo proyecto génesis fue hundir el barco Uribe 121 en Rosarito, en noviembre 25 del 2015, un proyecto dirigido a proteger el ecosistema.

 

Dejando Huella

Pero sin duda de lo mejor que le ha pasado a Juan Pablo, no ha sido su éxito profesional, sino el haberse convertido en padre de Camilo y Patricio.

“Es una de las cosas más hermosas que me ha podido pasar en la vida. Creo que es por lo que trabajamos; y creo que cuando te conviertes en papá, realmente piensas dos veces antes de hacer algo o decir algo, porque estás dejando huella para que a dos personitas que vienen detrás de ti se les abran las puertas. Y vean que su papá es una persona de éxito que quiere mucho a su esposa, y que le demuestra respeto y amor. Yo creo que el educar con esos valores a nuestros hijos los van a hacer exitosos de todas formas y felices ”.

 

En Breve

Libro Favorito: La cocina esencial de Diana Kennedy.

Hobbies: La fotografía, la comida, el golf, el buceo, las motos y el automovilismo. (en ese orden).

Artículo Indispensable: Celular y cámara

 

Contacto

www.ladiferencia.com

 

 

 

Siempre al mal tiempo buena cara. Para no preocuparte, ¡ocúpate!”

 

 

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