CASINO AGUACALIENTE LA “GLORIA DE TIJUANA”

CASINO AGUACALIENTE  LA “GLORIA DE TIJUANA”

 

Que se buscó desaparecer.

 

Por Ana Patricia Valay

 

De su majestuosidad sólo quedan vestigios: algunos muros carcomidos, algunas paredes recubiertas de mosaicos de estilizados diseños, la hasta hace poco recién remodelada alberca dentro de la Preparatoria Lázaro Cárdenas, ese erguido testigo mudo propio de las mezquitas islámicas, el Minarete, así como el complejo de Bungalows.

Y lo que nos carcome es que en lugar de verlo convertido en museo, pareciera que las autoridades y la vida misma estuvieron empeñadas en borrar la huella de la “Tijuana del pecado”, la ciudad donde se hacía todo lo prohibido.

 

La prohibición VS oportunidad

Eran los tiempos de la ley seca en Estados Unidos, cuando a esto se le sumó la prohibición de los juegos de azar y de las carreras de caballos.

Así que un hombre visionario como Wirt Bowman, vio una extraordinaria oportunidad de negocio, aprovechando además sus relaciones públicas. Para cuando se le ocurrió la gran idea, ya era propietario del Foreign Club que se inauguró en 1924 también en Tijuana.

Es así que para su ambicioso proyecto, se asoció con James Crofton, Baron Long, y según “la rumorología”, incluso con el futuro Presidente, Abelardo L. Rodríguez, quien era en ese entonces, el Gobernador General del Territorio de Baja California.

El lugar elegido para la construcción fue donde había un maravilloso manantial de aguas termales. La inversión de la construcción del  hotel y casino Agua Caliente fue de más de 10 millones de dólares.

El exótico proyecto que se inauguró e 1928, contaba además con un campo de golf, canchas de tenis, balneario, y con un hipódromo al lado. Además tenía pista de aterrizaje. Lo más lujoso pensado para la época.

 

Wayne McAllister, el gran artífice

Wayne McAllister se decidió por la arquitectura. Ahí conoció en una clase nocturna de dibujo a la que sería su esposa:  Corinne Fuller, la segunda mujer en recibirse de arquitectura en la Unión Americana. “Juntos hicieron los planos no sólo de uno de los más opulentos hoteles en todas las Américas”, cita Chris Nichols en su libro ‘The Leisure Architecture of Wayne McAllister’, “sino que estos fueron la inspiración de lo que sería las Vegas”.

McAllister es considerado el líder del estilo arquitectónico denominado Googie una subdivisión de la arquitectura futurista, estilo que por cierto no imperó en el casino.

“El casino se construyó antes del estilo Googie y sus influencias fueron muy distintas. El casino tiene muchas referencias especialmente el Spanish Revival. Este estilo fue muy popular en California a principios del siglo XX”.

“El Spanish Revival jugó un papel muy importante en la creación de una imagen urbana (inmobiliaria) para vender un estilo de vida a los estadounidenses que pretendían mudarse a las nuevas ciudades de California como SF, LA y SD”, afirma el reconocido arquitecto binacional, René Peralta, también profesor de Woodbury University School of Architecture in San Diego.

“Se pretendía vender una California-Española (con edificios majestuosos capillas, monasterios, palacios españoles) que nunca existió a esa escala por estos rumbos. Las referencias arquitectónicas del casino también incluían el art-deco incorporado en sus interiores, y la arquitectura morisca en detalles de herrería y de fachadas”.

“En 1982 el alcalde de Tijuana, le otorgó las llaves de la ciudad a Wayne y Corinne, y en agradecimiento ellos donaron un juego de planos del casino a la Sociedad Histórica de Tijuana”, agregó el arquitecto, René Peralta.

 

Glamour y celebridades

Hollywood amó este lugar, y muchas celebridades norteamericanas que gozaban de riqueza, así como actores y actrices de Hollywood se reunieron en Agua Caliente. Ahí descubrieron a la actriz Rita Hayworth mientras realizaba una demostración con su nombre original.

Las películas en Caliente y el Champ se grabaron en sus locaciones.

Celebridades como Charles Chaplin, Al Jonson, y Buster Keaton fueron asiduos visitantes,  e incluso otro tipo de famosos como Al Capone, pero también  artistas de cine como Clark Gable, los hermanos Marx, Jean Harlow, Jimmy Durante, Bing Crosby, Dolores deI Río y Lupe Vélez, entre otros.

 

El declive

Lo que terminó con el casino fue la derogación de la “Ley seca” o ley Volstead” de 1933 en Estados Unidos, aunado a pleitos políticos por la administración del complejo, y finalmente por la prohibición del presidente Lázaro Cárdenas en 1938 sobre el funcionamiento de casinos a nivel nacional.

Con la expropiación del complejo turístico se suscitó una falta de control que derivó en el saqueo de mobiliario, accesorios y otros objetos. El inmueble además, sufrió adaptaciones al convertirse en internado en la década de los 50’s.

En esa década, la torre-faro de Agua Caliente fue dañada por un incendio y la demolieron; se reconstruyó en los ochenta en donde está ahora.

En 1967 también se incendió el Salón de Oro del casino, perdiéndose una de las áreas más valiosas y ricamente decoradas. Finalmente en 1975 se demolió casi la totalidad de los edificios, sólo una mínima parte del conjunto no fue tocada.

Hoy en día el área la ocupan cinco planteles escolares oficiales y sus correspondientes aulas CAPFCE, ubicadas en los sitios de construcciones ya demolidas, entre zonas verdes con diversas especies de vegetación.

Así, por diversos factores pero: no se preservó el casino Aguacaliente como patrimonio cultural de la ciudad de Tijuana. Ya ni vale la pena lamentarse.

 

Fuentes:

El libro: “The Leisure Architecture of Wayne McAllister”
Portales: http://www.mexicodesconocido.com.mx | frontera.info | http://www.descubretijuana.com

 

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