Casa de asistencia Mi Nuevo Hogar

Casa de asistencia Mi Nuevo Hogar

Velar por el bienestar del adulto mayor enfermo y brindarle asistencia es su prioridad, sin importar si tiene pocos recursos, esa es la labor de La casa de asistencia Mi Nuevo Hogar, una opción que brinda atención integral a nuestros ancianitos.

La casa de asistencia Mi Nuevo Hogar nació en el 2003 y fue fundada por la enfermera María Rebeca Vázquez, luego de ver la necesidad de un lugar que les diera asistencia a ancianitos enfermos, cuyas familias tenían diferentes problemáticas que les impedía hacerse cargo de ellos, explicó Rocío Herrera, jefa en enfermeras de Mi Nuevo Hogar.

“Nosotros contábamos con una central de enfermeras de donde mandábamos enfermeras a diferentes domicilios que así lo solicitaban y siempre nos preguntaban si no conocíamos algún lugar donde pudieran tener a su paciente porque no podían cuidarlos y aparte no podían pagar una enfermera las 24 horas”, explicó.

En ese tiempo, no existía un lugar que los recibiera, ahora ya existen varios en la ciudad, consideró, de ahí la inquietud porque salía más económico pagar una mensualidad que pagar una enfermera de tiempo completo.

“Aquí atendemos desde un suero o una inyección pero siempre y cuando haya una prescripción médica. Ellos tienen servicios de enfermería, lavado de ropa, alimentación balanceada de acuerdo a su padecimiento; el Dr. Jesús Manuel Ceseña es su geriatra y él nos respalda y revisa a los pacientes cuando ingresan”, explicó.

Cuando este proyectó inició, empezaron sólo con Lupita, una ancianita que tenía Alzheimer avanzado; a 10 años de su fundación, tienen a su cuidado a 16 adultos mayores y el límite es de 23. En esta casa de asistencia cuidan a pacientes adultos enfermos de entre 80 y 99 años, que tienen sondas, requieren diálisis, usan pañal…

“Su familia somos los que convivimos en esta casa y sus compañeritos, porque son a los que ven diario; los familiares vienen a verlos una vez a la semana pero a su edad se olvidan fácilmente de ellos, hasta de comer y es cuando tenemos que ponerles sonda gástrica para que no se desnutran”, comentó.

Ellos tienen una enfermera por turno más las auxiliares de enfermería, que son las cuidadoras. La enfermera maneja curaciones, alimentación por sonda, cuando hay una venoclisis y maneja un expediente clínico; añadió, las cuidadoras cambian y bañan al paciente y le dan de comer, por eso son una casa de asistencia, porque los asisten.

El bienestar es su prioridad

Para su ingreso, se le hace un estudio socioeconómico en el que ven qué tipo de paciente es y su entorno en el que se desarrolla y de ahí determinan la mensualidad, que es mucho menor si el adulto mayor estuviera internado en un hospital, mencionó la jefa de enfermeras.

“Con la cuota de recuperación que recibimos no se mantiene un paciente al mes, entonces hay pacientes que pueden más y con lo que ellos aportan acabamos de ayudar a otro pacientito y así los vamos sacando adelante, porque no podemos sacarlos a la calle… esta es su última casa”.

Dijo que lamentablemente esta casa de asistencia no recibe ningún tipo de ayuda por parte del gobierno ni de la comunidad, pero las necesidades son muchas. El único apoyo es que van al Banco de Alimentos y les proporcionan alimentos a menor precio.

“Hemos realizado eventos para reunir fondos, hace algún tiempo hicimos un desfile de trajes típicos y estamos planeando hacer otro porque necesitamos construir una bodega, pero no contamos con los recursos para hacerlo”, platicó.

Las necesidades básicas de los ancianitos son alimentos, pañales y material curativo, agregó,  como gasas, cinta adhesiva, isodine, alcohol, entre otros, esto es lo que más requieren diariamente.

Actualmente, la casa está distribuida en 7 habitaciones, tres adultos mayores en cada una; un comedor, una sala de descanso, cocina, cuarto de lavado y el área común y de enfermería, precisó.

Algo para retribuirles

Para la enfermera Rocío Herrera, asistir y ayudar a los ancianitos es una labor muy reconfortante, ya que son personas que le dieron al país todo lo que pudieron darle y es justo que ahora la juventud les pueda regresar esa ayuda que les dio, porque un país no se levanta solo, ellos en alguna etapa de sus vidas fueron jóvenes y le aportaron algo a esta país.

“En este país ayudan mucho a los niños, a la mujer, a las madres solteras pero al anciano no, como que lo dejan de lado porque es alguien que consideran ya no va a dar más, pero lo dio en su momento, por eso está México levantado, aquellas generaciones aportaron mucho y no les estamos regresando nada.

“Es muy bonita esta labor, no es sencilla ni fácil pero si lo haces de corazón te sientes muy bien; por eso, ese fue nuestro interés de poner esta casita, porque vimos la necesidad”, expuso.

Su bienestar ante todo

Sin duda, el bienestar de nuestro ancianitos es lo primero y cuando existe la imperiosa necesidad de llevarlos a una casa de asistencia o un asilo es muy importante vigilar que éste sea el lugar adecuado, no sólo por los lujos que pudiera ofrecer sino por la atención adecuada que ellos se merecen, expresó Rocío Herrera.

“Es muy importante para nosotros que independientemente que vengan a ver la casa y la labor que estamos realizando, que se den cuenta lo que realmente les funciona a sus pacientitos, que realmente lleven una calidad de vida en el lugar donde los van a llevar y, sobretodo, que los visiten, que nos lo abandonen”.

“Si tuviéramos un poco de la cultura los chinos, este país estaría mejor; allá el anciano es al que más respeto le tienen y aquí en ocasiones es al que más pisotean y abandonan, por eso hay que cuidar a nuestros abuelitos, hay que darles calidad de vida y no abandonarlos”.

“Hay que inculcarles a los niños y jóvenes el amor y respeto por el anciano, de lo contrario qué va a ser de los adultos de hoy; no hagamos a otros, lo que no queramos que nos hagan”, concluyó.

Si desea conocer más sobre esta casa de asistencia Mi Nuevo Hogar o desea apoyarla, puede comunicarse al teléfono 638 63 99.

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