Carlos Jaramillo Silva “Amo a mi Tijuana”

Carlos Jaramillo Silva “Amo a mi Tijuana”

Carlos Jaramillo Silva

“Amo a mi Tijuana”

Por Mónica Márquez

Perseverancia, pasión, resiliencia y honestidad son virtudes que distinguen a Carlos Jaramillo Silva, director general de Vía Corporativo y empresario tijuanense que trabaja desde diferentes trincheras, aportando y apoyando para tener una mejor Tijuana.

Hijo de Carlos Jaramillo y Georgina Silva, desde muy chico se desempeñó en diferentes labores, inclinándose a temprana edad por el mundo empresarial, por ello estudió la licenciatura en Negocios Internacionales por el Cetys y San Diego State, siendo el primer estudiante con título binacional en la región.

Para conocer más sobre su vida y trayectoria, Mujer Actual platicó con él

Cuando era pequeño, ¿qué soñaba ser de grande Carlos Jaramillo?

—Mi papá fue banquero, yo veía cómo todas las mañanas se ponía su traje y su corbata, mi mamá también era banquera; realmente no sabía mucho qué quería ser, pero sabía que me quería poner un traje. Yo viví mi adolescencia y parte de mi juventud en dos momentos importantes de mi país: primero, todo ese cambio del escenario político, por primera vez teníamos un gobernador de oposición, en el país estábamos viviendo ese proceso, de ahí me despertó una pasión por la política. Por otro lado, otro momento que me marcó fue el proceso que estaba viviendo México en su apertura comercial, precisamente por eso terminé estudiando Negocios Internacionales.

—Cuando yo tenía 18 años y traía estas inquietudes, mi papá me dio una tarjeta de presentación del sr. Enrique Mier y Terán y me pidió que lo visitara para que platicara con él. Cuando hablamos de ¿quién marcó mi vida? Fue don Enrique, un gran ser humano, él me inyectó unas dosis de amor para Tijuana y el entender el valor de nuestra región. De ahí fue que a mí me interesó todo el tema del desarrollo económico de la región, del desarrollo inmobiliario y el cómo aportar a la ciudad.  Ahí empieza mi vida profesional, a los 18 años.

—Un día don Enrique me entregó unas llaves y me dijo: “tenemos un organismo que se llama Desarrollo Económico y quiero que te hagas cargo” … Yo no sabía nada y ese fue mi primer trabajo formal, la dirección de lo que hoy es DEITAC… Ahí empecé en un escritorio vacío, sin saber qué hacer ni cómo dirigir un organismo, que este año cumple 30 años.

 

¿Fue fácil cambiar la diversión propia de la adolescencia por responsabilidades de un adulto?

—Fue divertido porque fue algo que yo quería, esto viene cuando tienes hambre por hacer algo. Yo vengo de familia de aguerridos, mi papá no terminó la primara y fue un ejecutivo bancario muy exitoso en Banca Serfín. Cuando traes eso en la sangre, qué más que seguir dos ejemplos de casa: mis padres.

 

A los 18 años que quedó al frente de Deitac, ¿a qué retos se enfrentó?

—A no saber nada y a improvisar, además de enfrentarme a unos señores empresarios. Fue una gran escuela el escucharlos y verlos en esa organización en la que empezó mucha gente interesada en la ciudadm, grandes maestros en este proceso.

 

¿En qué se ha especializado?

—Me he especializado en hacer realidad mis sueños. Me considero una persona muy bendecida, pues además de haberme encontrado con una persona como don Enrique, hoy soy parte de una sociedad y convivo con tres socios: Mario González, Miguel Granados y César Leal.

Llegué a Vía Corporativo como empleado, y hoy gracias a la confianza de ellos, hace más de 5 años me invitaron a ser socio. Ahora que estamos incursionando en el desarrollo inmobiliario, más allá de Vía Corporativo y de Arboledas en La Cacho, estamos en el proceso de hacer nuestros propios desarrollos industriales, esto es como darle la vuelta a donde empecé entre altas y bajas.

Con mis socios viví otra etapa en Panamá, tuvimos varios proyectos en los que me tocó partir de nada, fue toda una experiencia.

Lo que hacemos hoy es hacer ciudad, participar y aportar como grupo proyectos a Tijuana que le ayude a ser mejor. También aportar a ese tejido empresarial a la ciudad, sentimos que tenemos una responsabilidad en la generación de empleos.

Todos los días tratamos de promover, de hablar, de poner el nombre de Tijuana en alto con hechos, nos gusta involucrarnos porque creemos que debemos tener un sentido de identidad.

 

¿Considera que con estas acciones le ha aportado a la sociedad o le falta por hacer?

—Me falta más, yo estoy en una etapa donde busco darle más a esta ciudad porque es mi ciudad y la de mi familia.

 

¿Tiene en mente algún proyecto?

Ahorita tenemos un desarrollo de más de 70 hectáreas industriales, sin embargo, seguiremos trabajando desde diferentes trincheras, pero siempre aportándole algo a la ciudad.

 

¿Cuáles son los valores que lo caracterizan?

—Perseverancia, resiliencia, pasión y honestidad. Me levanto todos los días feliz, no me veo haciendo otra cosa diferente a lo que hago hoy.

 

¿Considera que estos valores han contribuido a su éxito?

Sí, el éxito lo mido en mí, me basta con lo que yo sienta y vea en mí porque al final de cuentas es lo que me importa. A lo mejor no seré la persona más brillante pero sí la más persistente y con mucho amor a lo que hago. Amo mi ciudad. Vivimos en un lugar muy especial, nuestra ciudad es un lugar único en el mundo, es la única con el contraste que tenemos con San Diego.

No siempre estamos llenos de éxitos, para llegar a uno muchas veces nos caemos, pero hay que perderle miedo al fracaso, este da los mejores aprendizajes… levántate y sigue adelante.

 

¿Mayor satisfacción personal y profesional?

—Personal, mi familia, uno es lo que es y la razón por la que lucha es por ella. En lo profesional, el haber llegado a la organización donde hoy estoy (Vía Corporativo).

 

Qué mensaje le da a nuestros lectores

Invito a que sigamos trabajando para esta ciudad, Tijuana es noble y a todos nos ha dado algo, hay que estar agradecidos con ella, sentirnos identificados por ella y regresarle algo. La única manera de tener una mejor ciudad, es si todos ponemos nuestro granito de arena para lograrlo; todo empieza por un sueño.

 

“La única manera de tener una mejor ciudad, es si todos ponemos nuestro granito de arena para lograrlo; todo empieza por un sueño”.

 

“Yo vengo de familia de aguerridos, mi papá no terminó la primara y fue un ejecutivo bancario muy exitoso en Banca Serfín. Cuando traes eso en la sangre, qué más que seguir dos ejemplos de casa”.

 

 

EN BREVE…

Libro favorito: Lexus y el Olivo, de Thomas L. Friedman

Articulo indispensable: El celular

Música favorita: Rock clásico

Mayor fortaleza: Su esposa María Esthela Grijalva

Mayor debilidad: Sus hijas Ximena y Alexandra

Frase favorita: “Simplemente hazlo”

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