Buscando erradicar la violencia contra la Mujer

Buscando erradicar la violencia contra la Mujer
POR ALEJANDRINA SEAMAN

 

Mucho hemos escuchado en los diversos medios informativos, de cómo las mujeres han sido víctimas de abusos de diversa índole por parte de los hombres. Este hecho no es nuevo, pero las redes sociales con las que contamos en nuestros días, nos permiten ver la magnitud y la dimensión de esta problemática social, que no sólo deja golpes y cicatrices en el cuerpo y en el alma, sino que también le arrebata la vida a las mujeres.

Culturalmente vivimos en una sociedad en la que se ha inculcado el machismo y la misoginia, ya sea consciente o inconscientemente.

Por un lado, el ser machista hace creer al hombre que es mejor que las mujeres, y que éstas deben estar a su servicio y sólo deben atender las cosas del hogar.

Por el otro lado, ser misógino es distinto, es un odio irracional contra las mujeres, lo que hace que siempre se les esté criticando y menospreciando, al no considerar a esa mujer, perfecta” tanto como ellos lo desean. En ambos casos notamos que el lugar que le dan a la mujer se encuentra en segundo plano. Estas condiciones han llevado a los hombres, a cometer atrocidades en contra de nuestro género, llevando a un gran porcentaje de mujeres, como lo decíamos ya, a la muerte.

 

Todo comienza en el hogar

No reconocer el papel fundamental de cada una de las mujeres en este mundo nos ha llevado a sobajarlas y menospreciarlas. Lo peor de todo es que esos valores inculcados desde casa, son sembrados y enseñados por la misma mujer, quien está envuelta en esa dinámica cultural en la que ella misma se siente menos y se vuelve sumisa ante el esposo y los hijos, aceptando incluso malos tratos o golpes, hasta perder por completo su libertad e identidad.

Ante esta práctica cotidiana, los niños y niñas que viven en estos ambientes van creciendo con la idea de que las mujeres no tienen ningún valor, y que por ello se les puede hacer y tratar como a ellos se les antoje; ésta es la principal razón por la que la desigualdad de los géneros persiste en todo el mundo.

 

Debemos poner fin a la violencia contra la mujer

Estas condiciones mundiales han permitido a la sociedad levantar la voz, y exigir poner fin a estas prácticas que se han vuelto cotidianas, y que pareciera que a nadie le importan. Es por ello que se ha estipulado internacionalmente: el Día de la No Violencia contra la Mujer a conmemorarse el 25 de noviembre, con la finalidad de hacer consciencia de la necesidad de crear políticas públicas en todos los países, para su erradicación.

¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI sigamos viviendo y siendo testigos de las atrocidades a las que estamos expuestas, sólo por el hecho de ser mujeres? Debemos decir ¡basta!, a estos y muchos otros actos violentos que vemos a nuestro alrededor; y  como padres de familia, como maestros, y todos aquellos que ocupemos un lugar de influencia en los demás, deberemos ser partícipes de este cambio social, inculcando valores como: la equidad, la igualdad, el respeto a todas las formas de vida y a todas las formas de pensar.

Si tú eres víctima de cualquier tipo de abuso, ya sea en tu hogar, en tu trabajo o en la calle, no te quedes callada: ¡denuncia, grita, defiéndete! Y tú amiga, cuando veas que otra mujer está siendo víctima de violencia, ¡ayúdala!, únete a su causa; esa es la única forma en que podremos hacer un cambio, y parar lo que por tantos años ha estado en silencio dentro de nuestra sociedad.

 *La autora es catedrática en la Universidad Autónoma de Baja California.

 

Comentarios

comentarios