¡Buen provecho!

¡Buen provecho!

“La importancia de comer en familia”

 Por Psic. Mayra Medina De Hijar

Actualmente la cultura es la que dicta en gran medida el ritmo de vida de una familia. Los niños en etapa escolar por ejemplo, pasan menos tiempo en casa, comparado con sus padres a esas mismas edades. Sin embargo, convivir con sus padres el mayor tiempo posible y relacionarse con ellos, es una de las cosas más importantes para la mayoría de los niños tanto del ayer como de hoy. Una de las actividades familiares por excelencia y más enriquecedora, en donde ésta convivencia se puede dar, es sin duda: la comida.

 

La experiencia de comer juntos

Para que este momento sea realmente positivo, es necesario que se tome en cuenta el ambiente emocional que lo rodea, la interacción entre cada miembro, la elaboración de los alimentos, el lugar físico dónde se lleva a cabo este momento, y principalmente: el uso de aparatos electrónicos (televisión, tabletas, celular, etc.) o la presencia de cualquier otro distractor (incluyendo el silencio absoluto) que aleje la atención del encuentro familiar.

Si el tiempo dedicado a comer juntos es más de calidad que de cantidad, al menos 20 minutos bien organizados en un ambiente cálido, de colaboración, apoyándose, interactuando y sin distracciones, tendrán efectos más favorecedores en la salud y el bienestar de los hijos, que horas invertidas en comer no hablando, discutiendo o conectados a las redes sociales. En realidad si los padres se muestran atentos e involucrados con sus hijos en el momento de la comida, los resultados serán cada vez más positivos.

Procura identificar los beneficios que en tu propia experiencia has adquirido gracias a la comida familiar, e indaga con los demás miembros sobre su propia experiencia,¡pregúntales!, será un buen tema a poner sobre la mesa hoy y abrir apetito.

¡Buen provecho familia!

 

Algunos beneficios de comer en familia:

Desarrollo del lenguaje. Si las comidas familiares son con mucha frecuencia, y la calidad de las conversaciones es sana, entonces la cantidad de estímulos verbales y no verbales que el niño recibe, serán material valioso para sus habilidades de comunicación presentes y futuras.

Menor riesgo de trastornos alimentarios y/o obesidad infantil. Comiendo juntos sanamente se reduce la adquisición de hábitos alimentarios negativos y conductas perjudiciales.

Menor riesgo de abuso de drogas. Adolescentes que comen sanamente con sus familias de forma regular, son menos propensos a fumar cigarros o marihuana, y su riesgo de tomar alcohol en exceso es menor.

Conocimiento de las tradiciones culturales. Los niños pueden aprender las tradiciones y costumbres de su familia no sólo en lo culinario, también en lo social, permitiéndole identificarse como un miembro más y representante de ella.

Disminuyen los problemas emocionales. Comer en familia, sana y positivamente hace que los niños aprendan a comunicarse, expresarse y ser escuchados. Esto ayuda a que caigan en menos problemas emocionales y en menos conductas de riesgo.

*La autora es Licenciada en Psicología Familiar y Psicoterapeuta Familiar y de Pareja.

 

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