Brevísima historia del té

Brevísima historia del té

Por Ana Laura Martínez Gardoqui

La historia del té está envuelta en mitos, fábulas y acontecimientos históricos.

Hacia el año 2700 a.C., durante el reinado del emperador Chen Nung, la tradición relata que este fue envenenado, o se intoxicó casualmente (no está claro). Sin embargo, pudo superar la crisis digestiva consumiendo una infusión de las hojas de un árbol, el árbol del té.

Otra versión relata que mientras Chen Nung descansaba bajo un árbol del té, cayó en el recipiente en que bebía agua caliente una hoja de este. La curiosidad lo llevó a probar lo que sería la primera infusión de té, la cual le pareció refrescante y estimulante.

Chen Nung introdujo así la costumbre de consumir té en su corte, misma que rápidamente se fue extendiendo primero a la aristocracia y posteriormente al pueblo.

Fábula e historia se confunden hasta el siglo VIII D.C., cuando el té fue introducido en Japón, y posteriormente en todo Asia, llegando por primera vez a Europa importado por los holandeses a principios del siglo XVII.

Debido a las rencillas políticas y colonialistas de la época, los ingleses prohibieron el consumo de té importado desde Holanda, por lo cual encargaron a la Compañía de las Indias Orientales que lo trajera directamente de China. Como era un buen negocio, optaron en 1834 por fomentar su cultivo en una de sus más importantes colonias, la India, y posteriormente en Ceilán, Madagascar, Formosa y otros países asiáticos.

La producción se ha extendido a África, Oceanía, y América del Sur.

Tradicionalmente el té se ha sido consumido como una infusión en agua, adicionado directamente como hojas de té o en su versión mas moderna “en bolsitas”. Este hecho reciente, es fruto del brillante comerciante neoyorquino, Thomas Sullivan, a quién en 1902 se le ocurrió esta idea.

La cultura de consumo del té no sólo se atribuye a lo gratificante que resulta consumirlo, sino además a los efectos benéficos para la salud y que cuentan con un sólido respaldo científico.

SABÍAS QUE…

El té se obtiene de diferentes variedades de una laureácea taxonómicamente clasificada como Camellia sinensis.

China es el país de origen del té.

Ch’a es la palabra china para designar al té.

El té es una bebida de gran consumo y muchos de sus componentes se asocian con beneficios para la salud, ya en el año 200 A.C., un libro chino sobre plantas medicinales menciona los efectos desintoxicantes de las hojas del té.

Contiene una alta concentración de catequinas y de polifenoles. La variedad y cantidad de estos compuestos está determinada por el grado de oxidación a que se somete la hoja de té recién cosechada , -té blanco y verde- o con diverso grado de oxidación -oolong y negro-.

Los efectos del té se asocian principalmente a la acción antioxidante de sus componentes.

El consumo anual de té en la actualidad se estima en 40 litros/per cápita.

El té después del agua es la bebida de mayor consumo en el mundo.

 

 

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