APSOR apoyando a los sordos en Tijuana

APSOR apoyando a los sordos en Tijuana

Por Yan González

 

“Hasta que todos los individuos de una sociedad no se encuentren plenamente integrados en ella no puede decirse que sea una sociedad civilizada”, dijo el físico Albert Einstein; es una frase que nos pone a reflexionar debido al escaso apoyo que existe hacia las personas que presentan alguna discapacidad, en este caso los sordos.

 

Las personas que presentan sordera, la gran mayoría, no pueden expresar lo que sienten porque no saben cómo comunicarse, viven reprimidos y atrapados en sus cuerpos, perdidos en el ruido más fuerte que pueda existir: el silencio. Una persona sorda en el transcurso de su vida tendrá un fiel acompañante el silencio; no podrá escuchar la lluvia caer, los pájaros cantar, el viento soplar, las olas del mar, la música o la voz de sus seres queridos diciéndoles: te quiero… es una triste realidad a la que más de 4,000 personas en Tijuana diariamente se enfrentan.

 

Hoy en día, en pleno Siglo XXI, Baja California aún no cuenta con programas educativos que se integren a la Secretaría de Educación Estatal (SEE), y por consiguiente, que apoyen a la integración de personas sordas a la sociedad, es por eso que, la señora Graciela Rascón Miranda, de 64 años, preocupada por los sordos que están en sus casas y no tienen forma de comunicarse decidió fundar Apsor en 1993, una asociación civil que apoya al sordo para que aprendan la lengua de señas y adquieran identidad, lo cual es un derecho humano, puntualizó.

 

Una discapacidad, su motivación

La señora Graciela Rascón Miranda presenta la discapacidad auditiva por herencia, su abuelo se dio cuenta que era sorda desde que ella tenía dos años, sin embargo con la ayuda de una tía aprendió a leer, escribir y leer los labios con el libro mágico, sin embargo, no comprendía el significado de las palabras abstractas; fue hasta los 38 años que aprendió la lengua de señas y su vida dio un giro de 180 grados, afirmó.

 

“Soy de las pocas personas que tienen la habilidad de hablar. Una tía fue la que me enseñó a leer (8 años) con el libro mágico, sílaba por sílaba, tanto escrito como lectura labial; y a estar copiando lecciones, eso implicó que memorizara muchas palabras; todas las conocía, pero no su contenido”, aseguró la directora de Apsor.

 

Con el paso del tiempo, la señora Graciela se percató de que en Tijuana no existía apoyo para las personas que presentan esta discapacidad, y eso fue la que la motivó a fundar Apsor.

 

“Lo desesperante para los sordos es que no hay palabras que se guarden en tu memoria, por ejemplo en el caso de los que oyen al momento de nacer ya están escuchando sonidos, palabras, y las van guardando en su memoria y eso provoca lenguaje, y el lenguaje es pensamiento, ¿y los sordos? No hay nada, no hay palabras que se guarden en tu memoria. En mi caso, durante mi infancia, no había desesperación porque no tenía lenguaje, no sabía que era sorda, solo sentía que era distinta a los demás; hasta los 16 años me di cuenta que era sorda”, afirmó.

 

Promoviendo la Lengua de Señas Mexicana (LSM)

La señora Graciela se percató de la gran necesidad que había en la sociedad y fundó Apsor, una asociación sin fines de lucro, que desde 1993 se ha dedicado a promover el uso de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), y que impulsa a las personas sordas que presentan esta discapacidad auditiva a que desarrollen su propia cultura de una forma distinta; también promueve la autonomía de las mismas para que de forma independiente puedan valerse por sí mismos.

 

“Si se ha adoptado el programa de inclusión a los sordos en escuelas con interprete, lo que no se ha adoptado, es atender a los sordos sin lenguaje que están incomunicados en sus casas. Hay sordos sin lenguaje que jamás han estado en una escuela, no saben leer, ni escribir, no saben leer los labios y jamás han convivido con personas sordas, no conocen su propia lengua y están encerrados en sus casas, y la mayoría es gente muy pobre, a esos son a los que estoy atendiendo”, aseguró.

 

Con la finalidad de que se apruebe el programa para sordos en el sector educativo, la señora Graciela ha tocado puertas en cada gobierno que ha llegado al poder en Tijuana y de Baja California sin obtener respuesta, sin embargo, esto no representa ningún impedimento para que Apsor brinde apoyo a las personas que presentan esta discapacidad auditiva. El objetivo de la sra. Graciela, es que el programa de educación para estudiantes sordos en escuelas con interprete sea incorporado a la SEE, aseguró.

 

Apsor brinda conferencias, talleres, capacitación, iniciación al lenguaje (sordos), cursos de lengua de señas mexicana y orientación a la familia para que pueda comunicarse con el miembro de la familia que presenta la discapacidad auditiva, subrayó la sra. Graciela.

 

Grandes logros

Los logros que ha alcanzado la asociación Apsor a lo largo de estos veintiún años realmente son muchos y muy significativos para la sociedad tijuanense, y aún falta mucho por hacer.

-Desde 1991, la señora Graciela logró incursionar e implementar en la región, el programa de iniciación a lengua para sordos sin lenguaje. (Simultáneamente, se inician los cursos de Lengua de Señas Mexicana a oyentes, porque no existían academias o talleres que lo impartieran).

-1997: Inicia el programa pre secundaria en Apsor.

-2000: Alianza con La Universidad autónoma de Baja California (UABC) impartió un diplomado de lengua de señas mexicana.

-2002: Apsor logró que niños de 2 años de edad recibieran atención con el programa Montessori, el cual se impartió hasta el 2008.

-2003: Alianza con INEA aceptó a personas con discapacidad auditiva para cursar la primaria y secundaria. A su vez, se hace una alianza con UABC, imparte un diplomado con duración de 12 meses de interpretación, en ese mismo año en UPN se impartieron diplomados de modelos y técnicas para el aprendizaje del sordo.

-2007-2008: Diplomado “Modelos y Técnicas del Aprendizaje y

Enseñanzas para los Sordos” alianza con UPN

-2009: Alianza con IMSS para establecer un módulo de atención para el paciente sordo.

 

Sin duda, la señora Graciela ha hecho mucho por la ciudadanía tijuanense, sin embargo, necesita de apoyo para seguir adelante.

 

Si deseas ser voluntario o colaborar con un donativo puedes visitar Apsor en el Blvd. Ramón López Velarde 5608 col. Montebello, llamar al 681 32 48 o realizar un donativo al banco Santander a la cuenta 92000360016.

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