Amor y consumismo, ¿Cuál es el mejor regalo para nuestros hijos?

Amor y consumismo, ¿Cuál es el mejor regalo para nuestros hijos?

Amor y consumismo, ¿Cuál es el mejor regalo para nuestros hijos?

Por Carlos Gutiérrez

 

¡La hermosa navidad! Para algunos es fecha de fiesta y escándalo, para otros es tiempo de reflexión y agradecimiento, y para la mayoría es época de compras y regalos.

Pero hablando de educación y desarrollo de los niños, es una época muy delicada pues en estas fechas deseamos regalarles todo lo que podamos… y con justa razón pues amamos a nuestros hijos y queremos que sientan la mayor alegría posible. ¿Pero se ha puesto a pensar en qué es lo mejor para ellos?

 

Compitiendo por quién da el mejor regalo

Durante muchos años he visto a padres competir por quién es quien da más y mejores regalos a sus hijos, como si fuera una carrera de vanidades y de presunción de quien es padre con mayores posibilidades económicas.

Hemos convertido a la navidad en una época de consumismo y derroche, olvidándonos de su verdadero significado y haciendo de nuestros hijos unas máquinas de consumo irreflexivo.

Me parece encantador que un niño reciba un regalo en estas fechas pero también me parece terrorífico que reciba más regalos de los que pueda abrir o disfrutar.

Hasta hace algunos años podíamos ver a los niños jugando en las calles con sus nuevos regalos ya sean muñecas, bicicletas, carritos, aviones o cualquier otra cosa que implicara: “salir a jugar”, hoy por varias razones los regaos en su mayoría son electrónicos lo que hace que nuestros hijos se queden en casa interactuando con una máquina o con sus “amigos en línea” que dicho sea de paso, no siempre son las personas más adecuadas para convivir con nuestros hijos.

En algunos hogares menos afortunados, “santa” no llega, y los pequeños se quedan con una sensación de vacío muy difícil de entender y procesar a esas edades.

 

¿Cuál es el verdadero equilibrio?

Primero le sugiero que revalore estas fechas como una temporada de AMOR,  en la que podemos ver a nuestro semejantes como iguales; es una época de gozo y gracia por la vida y el buen vivir; es la oportunidad de dar y recibir perdón por todo o que hemos sufrido o hecho hacer sufrir a otros; es un espacio de esperanza de que los niños hacen renacer nuestra fe en la humanidad y en la creación de un mundo mejor para todos.

El mejor regalo es aquel que haga crecer el principal interés del niño: JUGAR Y SOCIALIZAR. Puede usted escoger dos tipos de regalos, uno que pueda compartir con la familia y sus amigos y otro en el que pueda adquirir destrezas individuales, como una bicicleta, una patineta, una pelota, etc. De tal forma que los regalos amplíen su visión del mundo y de cómo relacionarse con él.

Un regalo debe ser coherente con la edad, así que no regale nada que no pueda usar inmediatamente o que pertenezca a una etapa de desarrollo menor, por ejemplo: no le regale una bicicleta a un niño que no sabe caminar todavía, o un libro a un bebé, tampoco una muñeca a una adolescente.

 

ALGUNOS CONSEJOS

·         Asegúrese de que el regalo que le va a dar sirva para fomentar la unión familiar, que sea un símbolo del amor que le tiene y no un trofeo de cuánto le puede comprar.

·         Pídales a sus hijos que hagan una carta, y léala con cuidado para poder decidir que regalos sí puede recibir, independientemente de los que les pueda comprar

·         Explíqueles a sus hijos el verdadero simbolismo de estas fechas y por qué se les da regalos a los niños

·         Invítelo a donar juguetes nuevos o en buen estado.

·         Juegue con sus hijos y disfrute con ellos el placer de dar y convivir.

·         Haga que sus hijos le obsequien a alguien especial.

·         Recuerde que el amor en infinitamente mayor en importancia que las posesiones materiales.

 

*El autor es psicólogo y terapeuta. carlosjgutierrezc@gmail.com

 

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