Aldeas Infantiles S.O.S brinda amor a niños y adolescentes

Aldeas Infantiles S.O.S brinda amor a niños y adolescentes

Por Karla Rentería

Mayo es el mes que tiene el día para reconocer anualmente el amor, la labor, sacrificio y esfuerzo de todas las madres que muchas veces sin ser de origen tienen más de un hijo, como es el caso de las madres sustitutas que albergan las aldeas infantiles S.O.S en Tijuana y 133 países alrededor del mundo.

Porque todo niño que nace debería contar con la protección de una familia, situación que muchas veces no se lleva a la práctica, es que la Asociación Civil “Aldeas Infantiles S.O.S.” desarrolla un modelo llamado “Acogimiento Familiar” para los niños y niñas que por factores como violencia, abandono u orfandad han perdido el cuidado de sus padres.

Mucho se dice que madre no es sólo la que engendra sino aquella que día a día llena los vacíos de amor con besos, palabras dulces y disciplina, que guía brindando una mejor calidad de vida en un verdadero hogar rodeado por hermanos que crean lazos, y justo eso es lo que hacen estas mujeres llamadas “madres sustitutas”.

Una Madre S.O.S  es una mujer que genera un vínculo afectivo, cuida, acompaña y da seguridad a un grupo de niños con los cuales integra su propia familia, los hermanos biológicos crecen juntos y conviven con otros niños y niñas que se convierten en sus hermanos de crianza.

La casa que brinda aldeas infantiles es el lugar que los niños reconocen como su hogar sintiéndose parte de éste y en el que cada miembro de la familia puede construir su propia identidad para un sano crecimiento.

Las madres sustitutas

María de Jesús Martínez Avalos es una madre sustituta desde mayo del 2001 que por circunstancias de la vida nunca pudo ser madre biológica; sin embargo, eso no la detuvo para cumplir su sueño de tener hijos y entregarles todo ese amor que alberga su corazón.

Aún recuerda con fortuna cómo llegó a su vida la oportunidad de cumplir el sueño de ser madre, pues luego de ir a ver una obra de teatro con unas amigas le robaron su carro y con la finalidad de recuperarlo, colocó la información de su auto en postes ofreciendo recompensa, fue ahí justo en un poste donde leyó que se buscaban madres sustitutas. No lo pensó dos veces, sacó una cita y luego de convencerse de que era la oportunidad que estaba esperando, dejó su estilo de vida para irse a vivir  a una casa S.O.S. con cinco preadolescentes que adoptó como suyos.

Para mamá “Marichuy” su mayor recompensa hasta hoy es el haberse ganado su confianza y amor en una de las etapas más difíciles del ser humano como es la adolescencia en la que sus hijos adoptivos no creían que alguien ajeno a su familia podía darles el amor que les negaron. El rechazo y rebeldía de oír gritar frases como “Si no me quiso mi mamá, porque me vas a querer tu”, se han convertido ahora en: “Mamita, te quiero…” “Gracias mamá…”.

Sin embargo, reconoció que es difícil  que estos niños aprendan a vivir el abandono, pues se sienten culpables de que sus padres no los quieran, razón por la que una madre S.O.S. tiene que dar todo su apoyo, amor y paciencia multiplicado por cien y aprender a lidiar con los fantasmas del pasado que a veces regresan.

Para María Campa de 49 años y madre biológica de cuatro hijos, ser mamá S.O.S. ha sido más que cumplir su sueño de tener una familia grande su realización como mujer, pues luego de su divorcio creyó que ya no sería madre de nuevo.

Su destino cambió cuando en marzo del 2009 se le presentó la oportunidad de ser una madre sustituta y como no tenía experiencia laboral, esta oportunidad le cayó como anillo al dedo, ya que había sacado adelante a sus cuatro hijos que ya eran mayores de edad.

Al mes de llegar a la aldea le hacen entrega de sus primeros seis hijos cumpliendo con ellos su sueño de una familia grande e iniciando el reto de sacarlos adelante y llenar todas esas carencias de amor, atención y cuidados de su madre de origen.

Actualmente, Mary está criando a siete niños de los 15 que ha tenido; al más pequeño recuerda haberlo recibido de 17 días de nacido, lo cual la estremeció mucho y la retó a entregar lo mejor de sí cada día como madre.

Aldeas Infantiles S.O.S.

Aldeas Infantiles S.O.S.es una organización de desarrollo social sin fines de lucro que brinda un hogar y una familia a niños y niñas que por diversas razones no pueden vivir con su familia biológica. En 1949 HeermanGmeiner fundó la primera aldea infantil S.O.S. en Imst Austria para los niños que tras la segunda guerra mundial  perdieron el cuidado de sus padres.

Actualmente, la organización beneficia a más de un millón de niños sin importar su origen, cultura, nacionalidad y religión. En México, brindan hogar a los niños y niñas en situación de abandono u orfandad desde 1971.

Existen dos programas de fortalecimiento familiar en la República Mexicana, donde se apoya a 605 niños de 421 familias en situación de pobreza para prevenir el abandono infantil. En nuestro país hay ocho aldeas S.O.S. donde más de 700 niños, niñas, adolescentes y jóvenes tienen un hogar.

Su misión es crear familias para niños necesitados apoyándolos a formar su propio futuro participando en el desarrollo de sus comunidades. Tienen como visión el que cada niño pertenezca a una familia y crezca con amor, respeto y seguridad. Fomentan valores como la audacia, el compromiso, la confianza y la responsabilidad.

¿Cómo ayudar? (poner en cuadrito)

Convirtiéndote en un amigo S.O.S., el cual es una persona comprometida y de gran corazón que aporta una pequeña cantidad de dinero de manera mensual para que miles de niños y niñas que han perdido a su familia o que están en riesgo de perderla, tengan un hogar y una infancia feliz.

Contacto:      

  • Calle Rinconada del Laurel, No. 17200, Col. Rinconada de Otay, Tel. (664) 623 85 05
  • Aldea.tijuana@aldeasinfantiles.org.mx /www.aldeasinfantiles.org.mx

 

“Las madres sustitutas llenan el vacío de amor que dejan las madres de origen a través de sus cuidados, consejos y valores”

 

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