Adiós a la Puerta México

Adiós a la Puerta México

Por Ana Patricia Valay

La “Puerta México” es indiscutiblemente un ícono arquitectónico al que hoy decimos adiós en un franco homenaje que le hace la Revista Mujer Actual.

La arquitectura es un testimonio insobornable

de la historia.

Octavio Paz

Por más de medio siglo, la “Puerta México” fue testigo mudo del ir y venir de millones de turistas y connacionales que a través de los años transitaron por la frontera más visitada del mundo.

Hoy, de esa majestuosa e imponente estructura prácticamente queda tan sólo el recuerdo. Ese ícono arquitectónico visto desde varios kilómetros a la distancia y desde varios puntos de la ciudad y que nos diferenció y distinguió como cruce fronterizo por décadas, no existe más, sólo será parte de nuestra historia.

Y es que durante días se han ido demoliendo cada uno de los componentes que dieron vida a ese puente hibrido: habilitado tanto para el peatón común como para personas con discapacidad, además de ser habitable.

“Es habitable y hacia los dos lados tenía las hiperbólicas que le da una composición estética, basada en la arquitectura funcionalista que tiene tres elementos básicos. Sólido, bello, útil”, nos comenta Fernando de la Cruz, Director del comité técnico pro-rescate de la “Puerta México”.

“El edificio es una sólida construcción que además de su belleza, tiene sótanos de hasta tres pisos abajo para sostener la enorme estructura que tiende dos alas, sin columnas a cada lado, figurando desde el aire un águila estilizada, por lo que el edificio se convierte en un monumento arquitectónico”, así lo describiría Mario Ortiz Villacorta, Presidente de la Sociedad de Historia de Tijuana en una de sus columnas periodísticas de “Tijuana Ayer y Hoy”.

UN POCO DE LA HISTORIA DE SU CREADOR

Pero ¿cómo entender la trascendencia y los alcances de la Puerta México sin conocer, un poco al menos, la vida y obra del arquitecto Mario Pani? Y es que este ilustre y reconocidísimo arquitecto a nivel internacional, fue a quien se encomendó liderar esta obra.

Pani estudió en Italia y Francia, y concluyó la carrera de arquitectura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París.

Construyó el primer multifamiliar y la primeraciudad satélite de la ciudad de México. Construyó la Ciudad Universitaria de la UNAM, el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolcoy elConservatorio Nacional de Música.

Y por su invaluable contribución a la entidad estética de México, le fueron otorgados el “Gran Premio de la Academia Nacional de Arquitectura” en 1984 y el “Premio Nacional de las Artes” en 1986, entre muchos otros.

Volviendo a las obras de este magnífico arquitecto mexicano, y hablando ya específicamente de la Puerta México, fue a principios de los 60´s que el presidente Adolfo López Mateos le encomendó reunir a los mejores arquitectos de la época para levantar a la frontera.

“Adolfo López Mateos pone a México en el mundo pues las fronteras eran unos ranchos, unas rancherías en los 40´s y 50´s. Y dijo: hay que ir a la frontera y poner a México en grande y levantar el orgullo de ser mexicano porque nos van a hacer pedazos los norteamericanos. Había una intención de levantar la mexicanidad entonces le hablan a Mario Pani, que pudo amalgamar varios talentos y a los grandes muralistas en Ciudad Universitaria y le encomendó el proyecto”, afirma, Fernando de la Cruz, Director del comité técnico pro-rescate de la “Puerta México”.

Desgraciadamente el enfoque moderno y visionario que se tuvo de la Puerta México, nunca se cumplió a cabalidad. Es decir, la idea era que fungiera como un gran puente de entendimiento entre Estados Unidos y México, entre California y Baja California, entre San Diego y Tijuana, lo que no se logró.

“El puente se hizo habitable con el objetivo de que tuviera una sala binacional de encuentros, para que ahí viniera el presidente de Estados Unidos y el presidente de México. Que se pudiera tener una sala de exposición, con proyección y todos los aditamentos y que ahí hubiera encuentros permanentes del alcalde de San Diego, del gobernador de California, de las cámaras de comercio, de las aduanas, para que fuera un puente de entendimiento”, comenta de la Cruz reconociendo que fue una visión que no se concretó.

EL ADIOS GRACIAS A UNA VISIÓN CENTRALISTA.

Lo cierto es que aunque se buscó engrandecer a la frontera desde el centro en aquellos años 60 ´s, siempre las autoridades federales tuvieron el control (hasta hace dos años que la cedieron a la autoridad local), por lo que administrar, cuidar y preservar la “Puerta México” fue prácticamente dejado al olvido.

De esa gran estructura hasta hace unos días, quedaban sólo vestigios que diversas asociaciones de la ciudad buscaban preservar, y aunque se dijo que la inversión para remodelarla sería menor que el costo de demolición, desde el centro una vez más decidieron y apostaron por la demolición.

Hubo incluso una petición del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través de su dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble, recomendando a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) evaluar la conservación de la “Puerta México”, por tratarse de un edificio histórico, obra del arquitecto Mario Pani.

En una carta enviada por la directora de Arquitectura y Conservación del INBA, Dolores Martínez Orralde, al Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Francisco Ruiz Esparza, el pasado 19 de enero, se señala que el área que ella representa se encarga de preservar el patrimonio edificado del siglo XX.

En fin, no se pudo y se argumentó que la razón es la modernización del cruce fronterizo que permitirá ante todo que sea más rápido.

Lo cierto es que de nuevo se destruye parte de nuestro patrimonio histórico como lo fue el Casino de Aguacaliente, el Toreo de Tijuana, y la comandancia de la calle ocho por citar algunos ejemplos, por lo que debemos preguntarnos cómo es que se puede conciliar la modernización y el desarrollo económico, con la preservación del entorno urbano sin que se vaya destruyendo como ha ocurrido hasta ahora.

 

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