¿Aceptas otros puntos de vista o sólo tú opinión cuenta?

¿Aceptas otros puntos de vista o sólo tú opinión cuenta?

Por Becky Krinsky

Mi punto de vista es tan valioso como el tuyo. Entonces, ¿por qué es tan difícil aceptar que ambos podemos tener la razón? No se trata de juzgar quien está en lo correcto y quién no. Tampoco se trata de aceptar las opiniones con tal de no crear conflicto. El tema es poder respetar sin juzgar. Entender que toda persona tiene derecho de tener su opinión; poder dialogar sin pelear los otros puntos de vista.

Tener la capacidad de poder entender y aceptar el punto de vista de otra persona otorga grandes beneficios. Primero que nada facilita la comunicación, abre los horizontes y las perspectivas, mejora la autoestima y sobretodo permite aprovechar las oportunidades para aprender, negociar y mejorar la calidad de vida.

Recibir nueva información sin conflicto interno es un trabajo necesario para poder vivir, comunicarse y progresar. De hecho el  tener un mundo rígido de ideas sólo atrapa a la mente y la imposibilita, lo que causa un gran peligro que sólo crea problemas en las relaciones y en el desarrollo personal.

 

¿Y cuál es la clave?

El secreto para poder aceptar y respetar a los demás consiste en poder reconocer los valores personales sin aferrarnos o cerrar la posibilidad de estar equivocados. Aprender a balancear lo que es importante para nosotros, con el entender que hay opiniones distintas que también son importantes para otros.

Hay veces que se necesita agua caliente para cocinar, hay otras ocasiones que se ocupa el agua fría, y tener siempre el agua tibia no ayuda a las recetas que necesitan temperaturas definidas. Por eso es importante reconocer que todas las opiniones son valiosas,  y que en determinadas situaciones algunas opiniones sirven o se adaptan mejor que otras.

 

No es cuestión de  seguridad

En  ocasiones se está tan seguro de uno mismo que se  evita el poder escuchar otro punto de vista.   En momentos  distintos por el contrario,  se puede uno sentir tan inseguro que  mejor nos aferraremos con  desesperación a las ideas propias, negando la posibilidad de escuchar otra cosa por el miedo a no tener el control de la situación.

Pero cuando uno se siente cómodo con sus pensamientos y acciones, no tiene que convencer a los demás de nada, por lo que puede valorar y reconocer que otros también tienen el mismo derecho a tener sus ideas.

Es importante recordar que un diamante tiene muchas caras y todas tienen brillo. Entre más se deje ver el punto de vista de otro y más respeto se dé a los pensamientos de todos, más luz y brillo tendrá nuestra vida.

Muchas veces se está discutiendo por lo que cada quien entiende, sin darse cuenta que ambos tienen razón y que simplemente cada quien habla de otra perspectiva. Así, dos personas pelean por la naranja sin darse cuenta que uno se refiere a los gajos, y el otro sólo habla de su cáscara. Pero los dos pelean por la misma fruta.

 

La receta

Otros puntos de vista

Ingredientes

  • 1 manojo de atención- estar presente  sin interpretaciones personales
  • 2 tazas de sensibilidad- empatía y prudencia hacia los demás
  • 1 racimo de actitud positiva- disposición abierta y dispuesta a ceder
  • 2 piezas de integridad- No comprometer los valores personales pero saber escuchar y aceptar otros
  • 1 sobre de respeto- reconocer la diferencia de opinión sin crear una lucha de poder

 

Recomendación del chef

Para que me entiendan debo de escuchar atentamente a los otros.  No me voy a aferrar a mis ideas ni tampoco voy a imponer mis convicciones.

 

Modo de preparación

  1. Ser entendido y escuchado es una necesidad primordial para validar las relaciones personales. La acción de ser oído y reconocido es la base para crear una plataforma emocionalmente nutritiva. Para que me escuchen tengo que aprender a entender lo que otros tienen que decir.
  2.  Para lograr una conexión profunda es necesario quitar el ego, dejar a un lado la convicción personal  y entender el contexto donde se está desarrollando la acción. Entender el contenido del mensaje así como el tono de voz y la forma de hablar del otro, permite entender el pensar y sentir desde otra perspectiva.
  3. Toda opinión tiene distintos niveles de profundidad y perspectivas distintas. Aclarar de qué se habla, enseñar el ángulo que se está presidiendo y explicar sin juzgar permite fluir la comunicación sin contaminar los mensajes.

 

Escuchar al otro no significa estar de acuerdo. Solamente significa que se puede comenzar a comprender la integridad interna de la visión de mundo de otra persona.”

 

 

 

 

 

 

 

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