“Creo que es depresión, ¿cómo ayudarle?”

“Creo que es depresión, ¿cómo ayudarle?”

Por Mayra Medina De Hijar

Durante la vida de una pareja se viven muchos eventos. Todos conforman lo que hemos llamado: “en las buenas y en las malas”. En el caso de las primeras, reafirman todo por lo cual elegimos a esa persona para compartir la vida: su compañía, el humor, la atracción, el contacto, la paz, tranquilidad y solidaridad, entre muchos aspectos más que nos hacen disfrutar al máximo los buenos momentos juntos.

Por otra parte, “en las malas” se encuentran los conflictos, enfermedades, desacuerdos, el entorno fuera de nuestro control, etc., sin embargo, ¿qué pasa cuando el mal momento lo está viviendo nuestra pareja?, es decir, experiencias que le provoquen tristeza, frustración, desánimo, impotencia, dolor e incluso pensamientos suicidas e intentos.

Estar, cuando hay problemas

Cuando nuestra pareja está resfriada, lo atendemos y expresamos nuestro amor, por ejemplo: acompañándole al médico, preparando una sopa caliente, dándole sus medicamentos a la hora, brindándole apapacho, respeto a su descanso, y estando al tanto de su mejoría.

Si tuvo un problema laboral o pérdida de trabajo, le escuchamos e intentamos estar al pendiente, comprendiendo su estado de ánimo, apoyando y haciendo los ajustes económicos necesarios.

Si tuvo un problema familiar, si perdió a un ser querido, si se siente triste por ello, estamos ahí acompañando su dolor, y ayudándole en actividades que le permitan vivir ese momento lo menos agobiado por pequeñeces cotidianas, ya que en situaciones como ésta, podemos ser de gran ayuda si nos hacemos cargo.

Pero, ¿y si fuera depresión?

¿Y si nuestra pareja nos dice que no sólo se siente triste, sino que ha tenido pensamientos suicidas y ni sabe por qué? ¿Y si lo ha intentado al menos una vez? ¿Y si no nos lo dice, pero intuimos? ¿Y si nos lo dice pero no creemos que sea para tanto? ¿Y si creemos que depende de nosotros y de nuestro amor para borrar ese tipo de pensamientos? ¡Ni un apapacho ni un caldito caliente pueden bastar!

La depresión es una enfermedad padecida por una de cada cinco personas y ÚNICAMENTE puede diagnosticarla un médico especialista en salud mental.

No todo desánimo ni todo dolor ni toda tristeza son depresión, así como no toda depresión diagnosticada tiene el mismo nivel, sin embargo, “no hay enemigo pequeño”, siempre hay que estar pendiente de la evolución de una simple tristeza, así como de un resfriado, porque éste puede llegar a convertirse en neumonía. Un suicidio puede ocurrir incluso en etapas tempranas de la depresión si no se diagnostica a tiempo.

Asesórate para poderle ayudar

Si notas que tu pareja duerme demasiado o muy poco, si ha cambiado su manera de comer, si sufre de dolores físicos sin motivo aparente, o si está muy sensible emocionalmente, busca ayuda, informándote para conocer muchos más síntomas de la depresión con un médico especialista, incluso en internet o instituciones de asistencia, pero no te quedes callado ni creas que sólo tu amor y lindas palabras son suficientes, ¡no!, hay que actuar.

Si tu información recabada es buena, compártela con tu pareja muy delicadamente. Pregúntale si algunos de esos síntomas los presenta, y si es así, acudan con un médico especialista en salud mental. Cuando alguien te hable de suicidio, es tu responsabilidad y obligación, informar y pedir ayuda profesional inmediata.

¿Y por qué está deprimid@?

Uno de los primeros pensamientos que surgen en el otro miembro de la pareja es: “¿qué puedo hacer para ayudarle?”, “¿mi presencia o la de nuestros hijos no es suficiente para que sea feliz?”, “¿no piensa en quienes lo queremos para tener deseos de vivir?”, “¿no soy suficiente?”, pero ni tú ni tu pareja tienen la culpa de la depresión.

Es normal que se piense todo esto, pero como dije antes, tienes una información muy valiosa, y con ésta es con la que debes trabajar; esa es tu ayuda, y no el cuestionarte si te aman o no, eso sólo te hará perder tiempo y frustrarte, al mismo tiempo que tu pareja se frustra porque él mismo ve tu esfuerzo, y por más que quiera se siente incapaz de corresponder.

Cualquiera que sea la situación que tu pareja esté viviendo, recuerda que tú tampoco estas solo. Eres en teoría la primer persona en darse cuenta, pero no por eso eres quien lo va a solucionar solo. Busca ayuda profesional para ti, en psicología. Infórmate sobre depresión, comparte con tu pareja, y procura que reciba un diagnóstico y tratamiento adecuado por parte de un médico especialista en salud mental. El amor maduro y responsable es el que nos debe motivar a ayudar correctamente, pero muchas veces ese mismo amor y nuestro ego de superpareja nos vuelve ignorantes, ciegos, frustrados, y desgraciadamente esto nos puede llevar a perder un tiempo valiosísimo.

* La autora es Licenciada en Psicología familiar, psicoterapeuta Familiar y de Pareja + Tanatología.

Contacto:

Facebook: psic.mayra.medina

Portal: www.psicofamiliaypareja.com

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