Alejandra Santos

Alejandra Santos

El rostro femenino de Tijuana Innovadora

Por Ana Patricia Valay

Desde la concepción de Tijuana Innovadora en 2009, Alejandra Santos se convirtió en pieza fundamental del proyecto como encargada del área de comunicación y prensa, trinchera que no ha dejado de supervisar. Sin embargo, a 7 años de distancia del surgimiento de esta Asociación Civil, Alejandra ha cambiado su lugar en el tablero de ajedrez de la organización, para convertirse en la Reina, ya que en este 2016 que acaba de concluir, fue nombrada vicepresidenta, el segundo cargo en importancia del movimiento.
Aquí un poco de su historia, una de dedicación y esfuerzo, que sin duda nos inspira a seguir sus pasos.

A picar piedra
Pocos saben que hace justo 16 años, Alejandra llegó a Tijuana en total incertidumbre, con sus sueños de familia rotos, un bebé que alimentar, y un trabajo urgente por conseguir.

¿Qué te trajo a Tijuana?
“Fue un rompimiento sentimental, un divorcio, y ya mi familia estaba instalada aquí. Mi mamá, mi papá, mis hermanos, y entonces la primera opción que tuve para hacer un cambio en mi vida, fue venirme a esta ciudad, y poner tierra de por medio. Me decían ¿a qué te vas para allá?.
Es así que Alejandra tuvo que picar piedra, y empezar de cero, no obstante tener un curriculum que ya pesaba, y de ser egresada de la UNAM.

La cultura del esfuerzo
Alejandra Santos Fuentes, nació en la Ciudad de México. Es la mayor de cuatro hermanos, y con ello llevó a cuestas la responsabilidad de dar ejemplo. El dinero no abundaba, por lo que tuvo que ponerse a trabajar de lo que fuera.
“Yo nunca he sido de dinero. Siempre estudié en escuela pública. Teníamos un puesto de quesadillas y yo también apoyaba. Me ponía a hacerlas y a despachar. Por eso creo en la cultura del esfuerzo”.
También llegó a sacar copias en un despacho contable y fue asistente de un periodista. Una vez culminada su carrera, dejó de lado su anhelo por ser cronista deportivo, y empezó a trabajar en el área de comunicación de la delegación Coyoacán en la CDMX. Luego de 8 años ahí, tuvo que emprender el vuelo a esta ciudad fronteriza.

TJ: la ciudad que le cambió la vida
Estando pues en una condición emocionalmente crítica, Ale, como de cariño le decimos, encontró en Tijuana el cobijo de su familia que ya radicaba aquí.
“Busqué no ser una carga. Sí fue difícil, pero sin duda mis papás fueron lo máximo. Mi pilar más fuerte sin duda fue y es mi mamá; una segunda madre para mi hijo”.
Trescientos sesenta y cinco días transcurrieron para que encontrará empleo, luego de dejar solicitudes por todos lados. “Tardé un año completo en encontrar trabajo, porque obviamente no me conocían, no tenía relación laboral con nadie ni de amistad”.
Su primer trabajo en TJ fue en el área de comunicación del panista Jesús González Reyes. Al concluir su gestión, se colocó en una delegación de un gobierno priista, cuya titular era petista; en el pasado había trabajado para un gobierno perredista, pero siempre se mantuvo a partidista.
“Creo que no es la función de nosotros. Creo que debemos de ser imparciales, pues aunque yo no he ejercido el periodismo, siento como si lo fuera”. Esto le ha permitido destacar sin sellos, ni colores – partidistas.
Posteriormente la recomendaron para el comité de imagen de Tijuana, donde conoce al que sigue siendo su jefe, Don José Galicot.
“Recuerdo que en el primer paseo de la fama que me tocó, me dijo grosso modo: vamos a hacer esto. Entonces yo seguí mi idea de lo que era el evento; mi proceso. Y un día antes, yo sentí que me moría porque me estaba ‘martirizando’ con preguntas que yo no había previsto para su evento. Él estaba acostumbrado a hacerlo de una manera, y yo le estaba rompiendo el esquema pues a mi me parecía que el paseo tenía que ser más abierto a la comunidad, algo más popular y abierto a la gente”.
El evento que se mantiene a la fecha, fue todo un éxito.

El proyecto que más la ha marcado
—¿Cómo cambió tu vida Tijuana Innovadora?
—Muchísimo. Profesionalmente ha sido la experiencia que más me ha dejado. Yo creo que con TI supe mis capacidades y más, porque ni siquiera era yo conciente de lo que podía hacer en el área de comunicación.
—Recuerdo que Don José quería mantenerme en el paseo de la fama y el comité de imagen, y el que siempre me impulsó mucho en el área de comunicación fue Tomás Perrín, (QEPD). “Es que debe ser Ale” –decía- “no tenemos porque buscar a alguien de fuera, hay que trabajar con Ale, tú la has visto trabajar y créeme que lo va a poder hacer”, le argumentaba a Don José. Y yo volteaba así como extrañada: “Tomás, ¿estás seguro?”. Y él siempre aseguró: “eres tú, yo no veo a otra persona”. Siempre tuvo palabras lindas hacia mi persona.
—El evento superó las expectativas. La gente empezó a venir, a invertir otra vez, la ciudadanía salía a las calles y empezaron a decir, ‘aquí estamos y no nos vamos a dejar’. Ahí supe lo que era trabajar con medios nacionales, lo que era recibir prensa de otras ciudades, atender personajes, y sobre todo, estar a cargo de un equipo.
El reto ahora como vicepresidenta es reinventarse y superar los propios logros del movimiento. “Estamos en un proceso de análisis después de esta cuarta edición. Creemos fielmente, entre otras cosas, que debemos traer temas que despierten el interés en los jóvenes, para que vean qué aquí hay futuro, pues hay mucha fuga de talentos”.

Superar la adversidad
Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas. La carga de trabajo y la responsabilidad que siente sobre sus espaldas le ‘cobró factura’. Su salud se vio mermada y tuvo problemas de ansiedad. De hecho el diagnóstico fue de: Síndrome de agotamiento crónico.

—Y, ¿qué aprendiste de eso?
—Aprendí que debo de respirar y tomar las cosas con calma, porque todo se puede resolver. Me costaba mucho trabajo esa parte.

—Oye Ale, y ¿cómo  te cambió la vida el ser madre?
—Mi hijo es mi motor de todos los días. En otras circunstancias no hubiera tenido el valor de venirme para acá porque hubiera quedado a lo mejor en un estado de conformismo o no sé. Tenemos una excelente relación, vivimos juntos, y disfrutamos muchas cosas en común. Es un súper reto ser mamá soltera. Yo prácticamente saco adelante a mi hijo sola. No tengo ningún apoyo por parte del papá, y hace años que no lo vemos.

Ale, la mujer
Alejandra describe sus fortalezas como: “Me adapto rápido, me gusta también proponer cosas. Tengo un carácter muy adaptable con los jefes”, y nadie de quienes la conocemos objetaría que es amable, responsable y muy profesional, pero pocos saben quien es ella como mujer por la imagen que por trabajo transmite hacia el exterior, pero: es muy romántica y le encanta bailar.
Sobre una pareja, nos compartió que le gustaría poder conocer a una persona a la que admire y con quien se pueda conversar de todo, “yo creo que es lo más bonito, que sea admiración mutua”.

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